Habitaciones que arrancan en los 3.700 dólares y comida de tres estrellas Michelín. La mujer de Adorni, el tuitero Juan Doe, el titular de YPF, el equipo de Caputo, todos adentro y “con la tuya”. Más de 300.000 dólares de gasto sólo en alojamiento. También viajaron 10 gobernadores.
Por algo Javier Milei no mencionó la palabra “casta” en su discurso en la apertura de sesiones del Congreso. Fue la primera vez que la omite en una instancia tan importante y con tanta visibilidad desde que es presidente. Tampoco dijo que “no hay plata”, y las razones empiezan a quedar a la vista. Milei y la cúpula del Gobierno nacional se convirtieron en tiempo récord y definitivamente en la nueva casta. La casta libertaria.
El viaje reciente de Milei a Nueva York fue el número 15 que el presidente realizó a los EEUU en tan solo dos años y tres meses de gobierno, estableciendo todo un récord para la historia de los mandatarios argentinos. Pero este no fue un viaje más. Lejos en el tiempo quedaron aquellas primeras excursiones en las que el presidente viajaba en aviones de línea y se mostraba con cierta cercanía a la gente, llevando consigo delegaciones acotadas que pretendían hacer carne su consigna del ajuste y la austeridad.

Esta vez, una veintena de funcionarios e incluso algunos cónyuges, como la esposa del Jefe de Gabinete, Manuel Adorni, fueron convidados a una fiesta exclusiva y lujosa en Nueva York, hacia donde viajaron en el avión presidencial. Como remate de la tomada de pelo a la población a la que le exigen un ajuste permanente y en muchos casos imposible, la exagerada comitiva oficial se alojó en el hotel más exclusivo de la zona más cara de Manhattan.

Milei y su tropa pasaron cinco días en The Langham 5th Avenue, un hotel de la reconocida y costosa cadena británica ubicado en la quinta avenida y con vistas privilegiadas al Empire State. Se trata de un edificio de lujo, de 60 pisos y cinco estrellas, con algunas de las habitaciones más caras de Nueva York, y es el preferido de la élite mundial cuando viaja a esa ciudad.

Las habitaciones del hotel arrancan en los 40 metros cuadrados y el precio de base es de 3.700 dólares la noche, para las más económicas. Un precio estándar ronda los 5.000 dólares por noche. Las habitaciones tienen muebles de nogal italiano y camas suecas y fueron diseñadas por una firma francesa de mobiliarios de lujo. A su vez, el edificio cuenta con un restaurante de alta gastronomía y tres estrellas Michelin y un bar de coctelería artesanal. Tiene una de las colecciones de arte privada más grandes de Nueva York, de un artista neoyorkino cuyas obras se valúan entre los 10.000 y los 100.000 dólares.

La extensa comitiva oficial estuvo integrada por Milei y su hermana Karina; el Canciller, Pablo Quirno; el Jefe de Gabinete, Manuel Adorni, quien además coló a su mujer, Bettina Angeletti; el ministro de Salud, Mario Lugones; el ministro de Desregulación, Federico Sturzenegger; el ministro de Economía, Luis “Toto” Caputo; el Presidente del Banco Central, Santiago Bausili; el CEO de YPF, Horacio Marín; el Secretario de Política Económica, José Luis Daza; el secretario de Asuntos Nucleares, Federico Ramos Nápoli; el secretario de Coordinación de Energía y Minería, Daniel González; el secretario de Comunicaciones, Daniel Lanari; el director de Comunicación Digital y tuitero libertario, Juan Carreira (Juan Doe en las redes), quien es además el encargado de la Oficina de Respuesta Oficial del Gobierno; el secretario de Innovación, Ciencia y Tecnología, Darío Geuna; el Presidente de Trenes Argentinos de Cargas, Alejandro Núñez; y el secretario de Coordinación Productiva, Pablo Lavigne.
A esto se sumaron una decena de gobernadores. Acompañaron a la delegación oficial Marcelo Orrego (San Juan), Raúl Jalil (Catamarca), Carlos Sadir (Jujuy), Gustavo Sáenz (Salta), Claudio Vidal (Santa Cruz), Rolando Figueroa (Neuquén), Alberto Weretilneck (Río Negro), Alfredo Cornejo (Mendoza), Ignacio Torres (Chubut), y Juan Pablo Valdés (Corrientes). No está claro si los mandatarios provinciales se alojaron en el lujoso hotel en el que lo hizo la comitiva presidencial, ni si el Estado nacional destinó fondos para garantizar la presencia de los gobernadores en la “Argentina week”.

Sacando a los mandatarios provinciales de la cuenta, la veintena de funcionarios y familiares que viajaron a Nueva York no pueden haber gastado menos de 300.000 dólares sólo en alojamiento. El número se deduce de calcular un precio base de 4.000 dólares por habitación, que tranquilamente podría ser mucho más alto, y multiplicarlo por los cinco días de estadía para la totalidad de la comitiva. Incalculable resulta lo que puedan haber gastado en comidas, bebidas y recreación en el ambiente de lujo que eligieron como destino.
Mientras la sociedad argentina se aprieta cada vez más los cinturones para resistir a una crisis autoinfligida por el modelo económico inviable de Milei; mientras el discurso oficial sigue pidiendo ajuste y sacrificio a las familias que ya no tienen de dónde sacar los recursos para su día a día; mientras no hay plata para cumplir las leyes de emergencia en discapacidad o de financiamiento universitario; mientras la educación recibirá el porcentaje más bajo del PBI en décadas como presupuesto anual, y la salud pública se desmorona a pedazos; mientras las policías empiezan a protestar en las provincias asfixiadas por la caída de las recaudaciones producto de la recesión económica, poniendo en riesgo la seguridad ciudadana; mientras cierran empresas y se pierden cientos de puestos de trabajo todos los días; la nueva casta libertaria se va de fiesta lujosa a Nueva York “con la tuya”.
Fuente: Diagonales







