Paoltroni defendió la caída en el consumo de carne vacuna y sostuvo que la Argentina se está “acercando a la normalidad mundial”, donde el vacuno es un bien de alto costo. La comparación encendió la polémica en medio de la pérdida de poder adquisitivo.
El senador nacional por La Libertad Avanza, Francisco Paoltroni, volvió a lanzar una polémica frase al sostener que la carne vacuna es un bien “de lujo” a nivel mundial y que la Argentina se está acercando a los estándares internacionales de consumo. Para graficarlo, apeló a una comparación directa: “Es como andar en una Ferrari”.
En diálogo con Radio La Red, el legislador defendió la caída en el consumo interno de carne vacuna y la vinculó con la necesidad de recomponer el stock ganadero. “La carne vacuna argentina es la más barata del mundo. Eso hizo que la actividad ganadera quedara diezmada, que no hayamos podido crecer y que durante el kirchnerismo perdiéramos diez millones de cabezas”, planteó.
Paoltroni, empresario del sector agropecuario, contrastó la situación local con la de Brasil, país que, según él, “triplicó la cantidad de vacas” en las últimas décadas. “Nosotros tenemos menos vacas casi que en 1960. Eso fue por todas las restricciones que se le pusieron al sector: cierre de exportaciones, desdoblamiento cambiario, retenciones”, argumentó.
Pero fue al referirse a los hábitos de consumo donde dejó la frase más polémica. “¿Qué es lo que más se come en el mundo? Primero pescado, después pollo, después cerdo. El vacuno es un verdadero lujo”, afirmó. Y añadió que la Argentina está “recomponiendo stock de a muy poquito”, en un proceso que implica modificar una tradición arraigada. “Eso es lo que hoy cuesta, después de haber comido durante tanto tiempo mucha carne vacuna”, sostuvo.
El senador también relativizó el impacto que esta transformación tiene en el bolsillo y en la cultura alimentaria argentina. “Si vos toda la vida anduviste en Ferrari, sin saber que era un lujo, sí, te puede doler un poco. Pero andar en Ferrari es un lujo. Bueno, comer ojo de bife en el mundo es un lujo. Desde hace ochenta años en la Argentina”, comparó.
La analogía no pasó inadvertida. En un país donde el asado forma parte de la identidad y el consumo de carne vacuna viene en descenso por la pérdida de poder adquisitivo, la idea de que se trata de un “lujo” abre un frente sensible.
Fuente: Diagonales







