El expresidente respaldó el rumbo de Javier Milei, pero advirtió que “el silencio traiciona al cambio” y reclamó marcar errores para evitar el regreso del kirchnerismo. Dejó la actividad antes de tiempo, con señales que generaron versiones cruzadas.
Mauricio Macri eligió Chaco para volver a escena con una gira que apunta a reposicionar al PRO en el nuevo mapa político. Desde Resistencia, el expresidente combinó respaldo al gobierno de Javier Milei con una advertencia dirigida al oficialismo, que viene repitiendo hace tiempo, y es que “acompañar no implica callar”. Llamó la atención que abandonó la conferencia de prensa, algunos señalan que fue por malestar ante la pregunta de un periodista, y otros dicen que se fue embroncado por la baja concurrencia.
El acto, en el que presentó su espacio “Próximo Paso”, tuvo un tono de relanzamiento. Con la mirada puesta en 2027, Macri buscó ordenar el rol del PRO en un escenario dominado por La Libertad Avanza, donde el partido amarillo intenta no perder centralidad sin romper con la Casa Rosada.
“El PRO plantó la semilla de la libertad y el cambio en la Argentina. Lamentablemente en 2019 vino el ejército de demolición. En 2023 volvimos a arrasar, pero el cambio no está blindado”, sostuvo ante la militancia. En ese marco, dejó una de las definiciones más claras de su discurso: “El silencio traiciona al cambio”.
Lejos de plantear una postura opositora, Macri insistió en que el PRO comparte el rumbo del Gobierno. “Nosotros jamás vamos a cuestionar el rumbo, porque es nuestro rumbo. Nosotros venimos a completar. No vamos a ser opositores ni oponernos a lo que corresponde”, afirmó. Sin embargo, aclaró que ese acompañamiento no será acrítico. “La lealtad es al cambio que se prometió. Eso nos obliga a reconocer lo que está bien y señalar lo que está mal”, agregó.
En esa línea, advirtió que la falta de cuestionamientos internos puede abrirle espacio al regreso del kirchnerismo. “Aquellos que dicen que el silencio ayuda al cambio están equivocados; lo traiciona. Si nadie señala lo que falta, ese espacio lo ocupa el populismo”, planteó. Y reforzó: “No le vamos a hacer el juego al kirchnerismo. Vamos a señalar las cosas que faltan”.
El mensaje también incluyó un llamado hacia adentro del PRO. Macri pidió dejar atrás las disputas internas y convocó a una mayor participación de los jóvenes. “Se vienen tiempos en que hay que volver a ser protagonistas. Dejemos de lado las peleas internas, las pequeñeces. Está en juego el futuro de nuestro país”, sostuvo.
Aunque evitó mencionar directamente a Milei, sus palabras fueron leídas como un respaldo con condiciones. En medio de la polémica que atraviesa al oficialismo por el caso que involucra a Manuel Adorni, el expresidente buscó marcar un equilibrio, el de acompañar la gestión sin resignar la capacidad de señalar errores.
La jornada, sin embargo, tuvo un cierre incómodo. Macri abandonó la conferencia de prensa antes de tiempo, en medio de versiones cruzadas sobre los motivos. Algunos señalaron que se retiró tras una pregunta de un periodista que no le resultó conveniente; otros, en cambio, lo atribuyeron a la baja concurrencia que tuvo la actividad.
Fuente: Diagonales







