Así lo marca la nueva encuesta que publicaron las consultoras Alaska y Trespuntozero en la que se muestra que la percepción es que la Argentina vive una crisis económica. El 63,7% de los consultados considera que el principal responsable es el Presidente. Pérdida de tres puntos en la aprobación, igual crecimiento del rechazo. Retroceso de imagen entre los propios votantes.
Mientras Javier y Karina Milei van a fondo con la táctica de anticiparse al clima electoral e intentan imponer la idea de un Presidente que será reelecto en 2027, las mediciones de opinión pública lejos están de ir en línea con ese sentimiento que el Gobierno quiere desplegar.
Ese camino en teoría inexpugnable hacia la revalidación del mandato se llena de interrogantes, basado más en el diagnóstico económico que en lo que hoy muestra la oposición en el frente político.
Los siguientes datos encienden la alarma de la economía en tiempos “libertarios» y la nula reacción oficial ante la creciente desesperación de que los bolsillos de los argentinos cada vez apremian más.
A mayo de este año, se contabilizaban en 21 millones la cantidad de argentinos que estaban endeudados con el banco, con entidades no financieras o con ambas. Específicamente, son 8 millones las personas en mora, es decir, las que no llegan a pagar en la fecha límite una tarjeta de crédito, un préstamo, un servicio o un impuesto y por ende el dinero no se ingresa en el sistema.
De ese total, hay 5,8 millones en mora y adentrándonos aún más en ese último número, 3,6 millones, son morosos irrecuperables que quedaron fuera del sistema. De los morosos irrecuperables, el 24% son jóvenes de 15 a 29 años. Esta última cifra es casi el doble de lo que era hace un año.
La respuesta que dio el ministro de Economía Luis Caputo esta semana a este universo enorme de argentinos, un 12,8 %, la cifra más alta en los últimos 24 años, que afrontan deudas cada vez más crecientes parece resumir la desconexión entre representados y representantes. “Que se hagan cargo”, resumió Caputo en una entrevista en A24, en la que recalcó que no habrá ninguna medida de auxilio.
Las últimas mediciones de opinión pública indican que ya se percibe una situación económica considerada de «crisis» por casi ocho de cada diez argentinos. Y la evaluación de la gestión de Javier Milei no salió indemne. Según una encuesta nacional de las consultoras Alaska y Trespuntozero, está en su peor momento desde que asumió.

De acuerdo con este estudio de las agencias que dirigen Juan Courel y Shila Vilker, respectivamente, la aprobación del rumbo de gestión cayó en julio a su peor registro desde que Milei llegó a la Casa Rosada en diciembre de 2023: un 64,8% la desaprueba y la aprobación alcanza el 32,2%, número bajo para cualquier oficialismo. Estos números indican una caída en la aprobación de tres puntos con respecto a la medición anterior y el rechazo aumentó también tres puntos.
Pero lo que es más complejo para La Libertad Avanza (LLA) es la pérdida de apoyo en quienes en el pasado apoyaban al espacio que clamaba que iría contra la “casta” política. El 20,8% de quienes eligieron a Milei en las primarias de octubre de 2023 y el 35% de los votantes de Patricia Bullrich en esa misma elección hoy califican a la gestión como mala o muy mala.

Y aquí llegan los problemas económicos. Un 76,8% de los consultados por las encuestadoras califican la situación actual como una “crisis”, mientras que apenas un 17,3% considera que no lo es.

Además de que tres de cada cuatro consultados sostiene esta alarmante calificación, es aún más notorio que esa percepción también predomine entre quienes votaron a Milei (52,5%) y a Patricia Bullrich (55,5%) en octubre de 2023. Hay más: el 83,6% de los sostienen que existe una crisis piensan que “lo peor todavía no pasó”.
Otros indicadores marcan que a Milei y sus funcionarios se les complicará más atribuir los malos resultados a las gestiones pasadas. La mayoría de los encuestados ya responsabiliza a la gestión del actual mandatario por la situación económica: un 63,7% señaló al Presidente como el principal responsable, y solo un 29,8% atribuyó la crisis a los gobiernos anteriores.

También se evidencia una desconfianza cada vez más grande de que Milei no es capaz de revertir la crisis, que alcanza al 62,9% de encuestados. Este sentimiento ya supera el 20% de sus propios electores de 2023 y el 31% de quienes eligieron a Bullrich sostienen que no podrá hacerlo.
Otro dato adverso: el 75,9% consideró que el Gobierno todavía está llevando adelante el ajuste, a pesar de las afirmaciones oficiales de que se estaba paliando la “malaria”.

El desafío de los próximos doce meses del lado de la oposición será canalizar una gran parte de ese descontento. Cristina Kirchner alcanza un 41,7% de aprobación, seguida por el gobernador bonaerense Axel Kicillof, con el 39,7%.
Milei ni siquiera integra el podio de dirigentes con mejor valoración. Cuatro de los cinco dirigentes con mejor imagen pertenecen a la oposición. Patricia Bullrich se ubica tercera con el 37,9%. Le siguen la diputada del FIT Myriam Bregman (37,7%) y el diputado Juan Grabois (33,7%). Recién en sexto lugar aparece el Presidente, con una imagen positiva del 33,3%.

Todavía nada augura que una opción opositora pueda acumular políticamente lo que la economía ya le marcó a Milei.
Fuente: Diagonales







