Lo cerró en el segundo tiempo. Manchester City, de la mano de Julián Álvarez, venció 3-1 a RB Leipzig por la segunda fecha del Grupo G de la Champions League.
Phil Foden, Julián Álvarez y Jeremy Doku le dieron la victoria al Manchester City sobre RB Leipzig por la Champions League.
Suplente en el inicio, Julián Álvarez salvó a Manchester City, que enterró su mala racha de resultados con un golazo y una asistencia que sirvieron al conjunto inglés para ganar 1-3 y liderar el grupo G de la Liga de Campeones. Cuando el partido agonizaba y su equipo se disponía a sumar otro resultado nefasto,tomó el balón en el vértice derecho del área, miró de reojo a la meta defendida por Janis Blaswich y se inventó una rosca que entró por la escuadra de la portería germana.
Ahí se acabó todo el sufrimiento del Manchester City, que vivió con la incapacidad de poder definir un encuentro que agonizó definitivamente cuando en el tiempo añadido Julián Álvarez volvió y realizó una buena asistencia para que Jérémy Doku completara la faena.
En tan solo unos minutos, Julián Álvarez consiguió lo que no hicieron sus compañeros, atascados durante toda la segunda parte pese a dominar casi por completo a un equipo que apenas se asomó por la portería de Ederson. El campeón del mundo acabó con una incertidumbre desagradable que duraba casi una semana.
Y es que, el equipo de Pep Guardiola afrontaba una situación casi inédita en los últimos partidos. Para cualquier equipo normal, perder dos encuentros consecutivos puede ser motivo de preocupación; pero para uno como el Manchester City, acostumbrado a ganar casi cada día, dos derrotas son sinónimo de un aviso de crisis.
En esta ocasión, la posesión del City no fue pasiva. Llevó el ritmo siempre como quiso y encontró espacios en el último tercio del terreno de juego. Al contrario que en otras ocasiones, en las que las posesiones larguísimas sin profundidad dominan el juego del City, el Leipzig sufrió la versión más dominadora del cuadro inglés.
El gol de Foden fue el premio justo a una gran primera parte del City, que, sin embargo, recibió un jarro de agua fría tremendo a los tres minutos de la reanudación. Loïs Openda, un buen corredor, aprovechó su primera carrera con espacios para empatar el duelo en un mano a mano ante Ederson. Poulsen, con una gran asistencia entre líneas, habilitó a su compañero ante la desesperación de Guardiola.
Foden fue el hombre más insistente. Otra vez acaparó casi todas las acciones hasta que abandonó el terreno de juego a falta de diez minutos para el final. Lo sustituyó Julián Álvarez.
Haaland vivió una noche aciaga. Todos sus remates fueron erráticos. Solo uno fue a puerta, el que acometió a falta de media hora y que se encontró con una mano salvadora de Blaswich. Entonces, apareció Julián Álvarez. Con dos picotazos, consiguió hacer justicia en un marcador que habría sido muy cruel para el City, que dominó el partido pero no encontraba lo que Julián le dió; efectividad. El argentino silenció a los críticos y Guardiola sonrío. El City volvió a la senda de la victoria.







