La intención de la gestión de Javier Milei es reducir la planta del organismo en un total de mil agentes.

A través de la Resolución 144/2026, publicada este jueves en el Boletín Oficial, el Gobierno nacional lanzó un plan de retiros voluntarios para los trabajadores del Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA). La medida se da en medio de un proceso de desfinanciamiento y desguace del organismo.
En julio de 2025, la administración libertaria le quitó la autonomía al INTA al determinar que dejara de ser un organismo autárquico para pasar a depender directamente de la Secretaría de Agricultura, bajo la figura de ente desconcentrado.
La decisión también implicó una reducción del presupuesto, que se acompañó con la eliminación de programas, el cierre de agencias de extensión rural en todo el país, la venta de terrenos y campos experimentales, además de un deterioro salarial sostenido que afecta a todo el personal.
Cabe recordar que el año pasado el Gobierno había intentado pasar a disponibilidad a 286 trabajadores de planta permanente. Sin embargo, en agosto de 2025, el Juzgado Federal en lo Civil, Comercial y Contencioso Administrativo N°2 de San Martín intimó al Ejecutivo nacional a frenar los pases a disponibilidad.
Ahora, la administración libertaria volvió a la carga con su motosierra y espera reducir la planta del INTA en mil agentes aproximadamente con el plan de retiros voluntarios.
El programa se extenderá hasta el 31 de este mes y está dirigido exclusivamente al personal de planta permanente que registre una antigüedad mínima de tres años.
Según la resolución, la gratificación extraordinaria se calculará a razón de 1,5 veces la remuneración bruta mensual por cada año de servicio. Es decir que, contrario al lema de Javier Mileo y La Libertad Avanza, sí hay plata.
Otro punto que ya despertó polémica se trata de la «cláusula de exclusión», que establece que aquellos que acepten el retiro voluntario no podrán incorporarse ni continuar desempeñándose dentro del Sector Público Nacional por el término de cinco años.
Fuente: Diagonales






