En los encuentros realizados en espacios religiosos, políticos, sindicales y culturales, se trabajó más allá de la visita. El compromiso social de Prevost con los más necesitados.
Si bien formalmente la visita de León XIV a la Argentina se iniciará el domingo próximo a las 16.30 horas cuando el pontífice arribe al Aeroparque procedente de Montevideo en un avión de Aerolíneas Argentinas y sea recibido allí por el presidente Javier Milei, es evidente que de muchas maneras el acontecimiento histórico, que siendo religioso es también social, político y cultural, ya dio comienzo. Así lo ponen en evidencia no solo los preparativos en marcha en Buenos Aires, Luján y Córdoba, sino también la multiplicidad de encuentros, diálogos e intercambios en espacios religiosos, pero también en otros que no lo son tanto (políticos, sindicales, culturales) que se generan a propósito de la visita. En la mayoría de ellos se pretende exponer las expectativas que desata la presencia papal, la primera desde que Juan Pablo II visitara el país entre el 6 y el 12 de abril de 1987. De esos intercambios participan políticos, académicos, dirigentes y referentes sociales junto a autoridades religiosas, y los encuentros se producen en diferentes modalidades (charlas, debates, seminarios, etc.). Es lo que permite afirmar que, si bien formalmente no ocurre todavía, en múltiples sentidos la visita del Papa ya comenzó.
De hecho, tanto para el gobierno nacional como para las autoridades eclesiásticas, todo el proceso se inició incluso mucho antes de que se realizara, el pasado 21 de setiembre, el anuncio oficial de la gira papal por Sudamérica, incluyendo a la Argentina como parte del periplo.
En Buenos Aires —donde arriba mañana una delegación vaticana que se encargará de supervisar los últimos detalles del periplo papal en el país— se encuentran algunas autoridades eclesiásticas y referentes pontificios que, si bien forman parte de la comitiva oficial de León XIV, adelantaron su llegada al país para participar de actividades preparatorias.
Un encuentro muy relevante fue el que se celebró el miércoles pasado en La Matanza, donde se reunieron representantes de los movimientos sociales de América Latina para dar continuidad a una iniciativa lanzada por el papa Francisco en el 2014. Allí, además del arzobispo de Mendoza y presidente del episcopado, Marcelo Colombo, estuvo también el arzobispo platense y titular de Cáritas, Gustavo Carrara. Por parte del Vaticano participaron la monja Alessandra Smerilli, prefecta (ministra) del dicasterio (ministerio) de Desarrollo Humano de la Santa Sede, y los sacerdotes Mattia Ferrari y Flavio Lauría. Allí los dirigentes sociales ratificaron la consigna de “las tres T” (Tierra, Techo y Trabajo) acuñada con Francisco y redactaron un documento sobre la realidad social para ser entregado a León.
El viernes, en un salón de la Cámara de Diputados, se realizó un encuentro promovido por el diputado peronista Eduardo Valdés. Allí, con la presencia del arzobispo Colombo, ante un grupo de legisladores de distintos partidos, algunos dirigentes sociales y políticos, la doctora argentina Emilce Cuda, teóloga especializada en moral social católica, disertó sobre la encíclica papal Magnifica Humanitas. Cuda es profesora universitaria, laica, casada y con dos hijos, reside en Roma desde hace siete años, es secretaria de la estratégica Pontificia Comisión para América Latina y asesora del Dicasterio para el Desarrollo Humano, cargo para el que fue designada por León XIV.
Desde su función en el Vaticano, la teóloga mantiene también contacto permanente con los obispos argentinos, a quienes sirve también de vínculo con los organismos pontificios, y en Roma se la considera una de las más cercanas colaboradoras de Prevost, con quien colaboró estrechamente cuando, siendo cardenal y durante el pontificado de Francisco, el ahora Papa era el titular de la Congregación para los Obispos.
En su intervención, Cuda advirtió que —si bien, como se ha señalado, la encíclica Magnifica Humanitas dedica un capítulo a la inteligencia artificial— lo central del documento está referido a la doctrina social de la Iglesia, como un compendio de la perspectiva de la dignidad humana y los derechos de las personas desde la visión del Evangelio y de la Iglesia. Para la teóloga, allí radica la centralidad del mensaje pontificio, que también pone el acento en la búsqueda de la paz, un tema que preocupa especialmente a León XIV, como ha quedado también demostrado por diferentes manifestaciones públicas sobre las guerras y los diálogos que —aún convaleciente de su operación pulmonar— mantuvo con el ruso Vladimir Putin y el ucraniano Volodímir Zelenski, buscando aproximar a las partes para detener la guerra entre los dos países.
Dos cuestiones llamaron la atención en la presentación de Cuda en Diputados. Sin descartar la atención que el Papa la dispensa al desarrollo de la inteligencia artificial y los problemas que existen en torno al tema, resaltó especialmente que el pontífice está particularmente preocupado por la crisis ambiental en el mundo en medio de un escenario en el que las grandes potencias se desentienden del problema y sus consecuencias. Vale recordar que como parte de su recorrido en Perú, León eligió visitar la zona de Pucallpa, en plena Amazonia peruana. Esto a pesar de la elevada temperatura y alta humedad que se registra en esa zona, algo que podría haber desaconsejado ese viaje por razones sanitarias, teniendo en cuenta que el mismo día por la mañana el pontífice visitará Cusco a 3.500 metros sobre el nivel del mar.
En otro momento de su presentación en el Congreso, la Secretaría de la Comisión Pontificia para América Latina compartió que existe preocupación en el Vaticano por el alto índice de suicidios, especialmente de jóvenes, que se registra en todo el mundo. Informó también que la Santa Sede dio instrucciones a todos los dicasterios de la estructura institucional de la Curia Romana para que se aboquen al tema y hagan propuestas para que las iglesias particulares tomen iniciativas en la materia.
Las distintas fuentes eclesiásticas consultadas sostienen que, más allá de cumplir con la exigente agenda acordada con el gobierno y el episcopado, León XIV ha solicitado a los organizadores que le faciliten la posibilidad del contacto cercano con quienes participen en los diferentes actos masivos. Se sabe que en Córdoba recorrerá varias calles de la ciudad antes de llegar hasta la catedral después de la misa que celebrará en el altar levantado en la explanada de la Fábrica Argentina de Aviones (FAdeA).
En CABA ha pedido descender del automóvil que lo traslada en el túnel de la avenida del Libertador para llegar desde allí, en medio de la multitud, hasta el altar construido al pie del Monumento a los Españoles. En Luján, donde se estima que habrá una concentración cercana a un millón 700 mil personas provenientes de todo el país, el Papa tiene la intención de experimentar la situación de peregrino caminando —si las condiciones lo permiten— varias cuadras hasta el santuario en medio de la multitud que, en ese sector, estará compuesta especialmente por organizaciones católicas dedicadas al servicio de la caridad.
Todo indica que la visita de León al país será —sin duda— un acontecimiento religioso, pero que superará largamente ese calificativo para transformarse en un evento social, cultural y necesariamente político con incidencia en la coyuntura y en la historia del país.
Fuente: Pagina 12







