Home / Política / El FMI proyecta una inflación más alta para Argentina

El FMI proyecta una inflación más alta para Argentina

El último reporte señala una revisión negativa de proyecciones y preocupa el pronóstico sobre la evolución de los precios al consumidor

El Fondo Monetario Internacional (FMI) recortó sus proyecciones para Argentina y ahora estima que la economía crecerá 2,1% en 2026. La cifra representa una baja de 1,4 puntos porcentuales frente al 3,5% que había calculado en abril.

El nuevo escenario se conoció este lunes a través de la edición de octubre de las Perspectivas de la Economía Mundial (World Economic Outlook, WEO). La publicación tuvo lugar durante las Reuniones Anuales del FMI y el Banco Mundial en Bangkok, Tailandia.

El ministro de Economía, Luis Caputo, participa de esos encuentros en la capital tailandesa. El funcionario mantiene agenda bilateral con autoridades del organismo en medio de las negociaciones por un nuevo programa de financiamiento.

El ajuste implica un recorte significativo en las expectativas de actividad para el país, en un contexto donde el organismo elevó simultáneamente su cálculo de inflación promedio anual.

El FMI espera ahora una inflación de 32,5% para 2026, frente al 30,4% que había estimado seis meses atrás. La corrección suma 2,1 puntos porcentuales adicionales a las presiones sobre los precios internos.

Qué proyecta el Fondo para 2027 y los años siguientes

Las estimaciones del organismo se extienden más allá de 2026. Para el año siguiente, el FMI anticipa una recuperación parcial de la actividad económica.

La proyección para 2027 marca una expansión de 3,5% del PBI, con una inflación promedio que bajaría a 21,2%. El organismo también prevé movimientos en el mercado laboral durante ese período.

La tasa de desempleo alcanzaría el 7,6% en 2026 y luego se reduciría al 7,1% el año próximo. Esos valores reflejan las tensiones del ajuste macroeconómico sobre el empleo formal.

En el plano global, el WEO mantuvo en 3,1% su previsión de crecimiento para 2026 y elevó a 3,4% la de 2027. El Fondo espera que la inflación mundial alcance 4,7% este año y baje a 4,1% el próximo, en un escenario marcado por precios energéticos más altos y riesgos financieros persistentes.

Así, el recorte para Argentina no responde a una baja uniforme de las previsiones globales. Mientras el FMI mantuvo sin cambios su cálculo para la economía mundial y mejoró el de varios países, redujo 1,4 puntos su estimación para el PBI argentino en 2026.

Por qué el FMI recortó sus estimaciones para la Argentina

Petya Koeva Brooks, subdirectora del Departamento de Investigación del FMI, explicó las razones detrás de la corrección. Lo hizo en conferencia de prensa durante las Reuniones Anuales en Bangkok.

La funcionaria señaló que el organismo prevé para Argentina «una desaceleración del crecimiento, de 4,5% el año pasado a 2,1% este año». Luego, anticipó «una recuperación a 3,5% en 2027».

Koeva Brooks atribuyó la corrección a la actividad más débil que ya se observó hasta el tercer trimestre de 2026. Según detalló, el Fondo detectó «una demanda interna más moderada» en el período reciente.

El diagnóstico apunta a factores internos específicos. Las «condiciones financieras internas que aún son restrictivas» y «la transformación estructural en curso de la economía argentina» aparecen como causas centrales de la desaceleración.

Sin embargo, la subdirectora del FMI anticipó que la actividad «empiece a recuperarse en el último trimestre de este año». El avance «se fortalezca aún más en 2027 y 2028», agregó.

Entre los factores que impulsarían esa mejora mencionó «términos de intercambio favorables», una relajación de las condiciones financieras y un repunte de la inversión. También destacó «la fortaleza de las exportaciones de productos agrícolas y energía».

Cómo quedó Argentina en el contexto regional

América Latina y el Caribe no comparten la misma suerte que Argentina en las proyecciones del Fondo. El organismo mantuvo en 2,3% su estimación de crecimiento regional para 2026.

Ese dato confirma que el recorte no fue uniforme entre los países de la región. Argentina quedó entre los casos con mayores revisiones negativas, junto con Chile (-1,8 puntos) y Uruguay (-0,5).

En cambio, el FMI elevó sus estimaciones para Venezuela, Brasil, Paraguay, Bolivia, Ecuador y Perú. Ese conjunto de mejoras compensó las bajas registradas en otros países del área.

La proyección de 2,1% para Argentina en 2026 queda levemente por debajo del promedio regional. La brecha es moderada pero marca una diferencia con el desempeño esperado para el conjunto del subcontinente.

En materia de inflación, Argentina se mantendría muy por encima de la media regional. El Fondo calcula que los precios al consumidor en América Latina y el Caribe subirán 6,8% en 2026 y 5,7% en 2027, sin incluir a Venezuela en el agregado regional.

La inflación argentina proyectada de 32,5% para 2026 multiplica por casi cinco el promedio de la región. Ese diferencial marca una de las mayores distancias entre Argentina y sus vecinos en variables macroeconómicas clave.

La secuencia de correcciones desde octubre de 2025

La revisión de octubre profundiza una secuencia de correcciones en las expectativas del organismo para la economía argentina. El crecimiento previsto para 2026 quedó casi a la mitad del cálculo de hace un año.

En la edición de octubre de 2025, el FMI había proyectado un crecimiento de 4% para 2026 y una inflación promedio anual de 16,4%. Esas cifras reflejaban un optimismo que los datos posteriores no convalidaron.

En abril de 2026, el Fondo redujo aquella previsión de actividad a 3,5% y elevó la de inflación a 30,4%. La actualización de julio mantuvo esas cifras, según informó Infobae.

Con el nuevo WEO, la proyección de expansión se ubica 1,9 puntos por debajo de la que el organismo sostenía hace un año. La estimación de inflación casi duplica el cálculo inicial.

El documento atribuye el deterioro del escenario mundial a una combinación de tensiones geopolíticas, disrupciones en los mercados de energía y cambios en las condiciones financieras.

Para los países importadores de energía y con menor participación en la cadena tecnológica asociada a la inteligencia artificial, el Fondo advierte mayores costos de importación. También señala presiones cambiarias y un menor impulso de la demanda en esas economías.

Qué espera el FMI sobre la cuenta corriente y las expectativas privadas

Además de las variables de actividad y precios, el organismo estimó un superávit de cuenta corriente equivalente a 0,6% del Producto Bruto Interno (PBI) tanto para 2026 como para 2027.

La cuenta corriente reúne las transacciones de bienes, servicios, rentas y transferencias de un país con el exterior. Un saldo positivo indica que el país recibe más divisas de las que envía al resto del mundo.

Las proyecciones del FMI se conocen después de que el Relevamiento de Expectativas de Mercado (REM) del Banco Central (BCRA) registrara una nueva reducción en las estimaciones privadas de crecimiento para este año.

La encuesta, que reúne pronósticos de consultoras, bancos y centros de investigación, también anticipó una inflación de 1,9% para septiembre. Los datos del REM muestran que el sector privado local también viene ajustando a la baja sus proyecciones.

La comparación permite ubicar el nuevo pronóstico del Fondo dentro de un contexto de revisión de las expectativas macroeconómicas. El WEO volverá a actualizarse en enero, cuando el FMI publique su primera revisión parcial de proyecciones de 2027.

Fuente: IP

Deje un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *