Clínicas y sanatorios privados de las provincias de Neuquén, Río Negro, La Pampa y Chubut suspendieron la prestación de atenciones programadas y prestaciones ambulatorias. El Gobierno mantiene una deuda que genera una crisis financiera y atrasos de pagos, y no respondió ante el aviso de las entidades de salud. Se mantiene la atención de urgencias y emergencias, que también podría suspenderse si no hay respuestas del oficialismo nacional.
Más de 28 entidades privadas de salud de las provincias patagónicas publicaron un comunicado en el que confirmaron la suspensión de la atención programada y de las prestaciones ambulatorias no urgentes a afiliados del PAMI a raíz de un falta de pagos por parte del Gobierno nacional que llevó a todo el sistema a una gran crisis financiera. Las clínicas y sanatorios presentaron una nota el pasado 4 de febrero al titular del Instituto Nacional de Servicios Sociales para Jubilados y Pensionados (INSSJP-PAMI), Esteban Leguízamo, expresando la gravedad de la situación. Ante la falta de respuesta oficial, decidieron avanzar en esta medida que afecta a los jubilados y pensionados de Neuquén, La Pampa, Chubut y Río Negro.
La suspensión rige para estudios, tratamientos ambulatorios y consultas programadas, pero se mantiene la atención a emergencias y urgencias. Sin embargo, la postura de las entidades de salud es que si no hay alguna propuesta ara solucionar la difícil situación, podrían suspenderse todas las prestaciones. Así, el ajuste y el desastre administrativo del Gobierno nacional pone en jaque la salud de millones de adultos mayores del sur del país.
El portal LM Neuquén informó que entre los principales problemas, las clínicas y sanatorios enumeraron atrasos en el pago de prestaciones ambulatorias y de los módulos de internación de Nivel II y III, además del corrimiento de las fechas de cobro. Esto les impediría cumplir en tiempo y forma con el pago de sueldos del personal y sostener la operatividad cotidiana en los centros de salud.
A su vez, las entidades acarrean el problema de que las actualizaciones presupuestarias no se corresponden con el aumento de la inflación, por lo que los pagos no solo llegan atrasados sino que son cada vez más insuficientes para cubrir los costos reales de las prestaciones. “Las instituciones privadas señalaron que buscan preservar la atención de los afiliados y las fuentes laborales del sector, pero advirtieron que, sin una recomposición financiera urgente, el sistema sanitario privado de la Patagonia podría ingresar en una zona de riesgo operativo”, señaló el portal LM Neuquén.
Fuente: Diagonales







