El oficialismo cree que el recambio en la coordinación ministerial puede destrabar la reforma política. Busca reabrir negociaciones con la UCR y el PRO para eliminar las primarias. Las resistencias en el Congreso, sin embargo, aún persisten.
La llegada de Diego Santilli a la Jefatura de Gabinete envalentona al oficialismo, que ahora ve posible avanzar rápidamente con el tratamiento de un proyecto clave para el presidente Javier Milei y su hermana: el que propone la eliminación de las Primarias, Abiertas, Simultáneas y Obligatorias (PASO). El nuevo ministro, que acaba de jurar, pondrá el foco en asegurar una estrategia electoral que complique al peronismo y que coloque al gobierno en un lugar cómodo a la hora de negociar con los aliados las candidaturas. Los detalles de cómo se avanzará, dicen los legisladores libertarios, se conocerán en la reunión que encabezará Karina Milei este miércoles en la Casa Rosada con los senadores y diputados libertarios.
El proyecto, que ingresó el 22 de abril al Senado, inició su tratamiento en una única reunión de la Comisión de Asuntos Constitucionales. Entre los ejes principales del proyecto se encuentra la eliminación de las PASO. Propone suprimir estas elecciones primarias con el argumento de que tienen un bajo uso y un alto costo. Por otro lado, busca duplicar el mínimo de distritos exigidos para los partidos nacionales y aumentar los requisitos de afiliación para garantizar mayor representatividad. Propone también cambios en la Boleta Única de Papel (BUP); puntualmente, retoma la idea del casillero para votar la lista completa.
Otro punto del texto pretende eliminar los espacios de publicidad gratuitos y vuelve a la carga con las limitaciones para los candidatos sin condena firme. Se contempla inhabilitar a competir a personas que cuenten con condenas penales ratificadas en segunda instancia.
Según se pudo saber, las conversaciones sobre la posibilidad de habilitar colectoras surgen entre La Libertad Avanza y el radicalismo. Específicamente, Eduardo “Lule” Menem sería uno de los que habría propuesto esa idea, que recién comienza a analizarse en los espacios aliados. Pero diputados libertarios, en diálogo con este diario, no ven, por estas horas, certidumbre respecto de que el proyecto pueda modificarse en ese sentido. Están a la espera de las instrucciones que lleguen del gobierno. Sí aseguran que el proyecto “se trabajará en espejo” en ambas cámaras para que no haya modificaciones posteriores en Diputados.
El bloque de senadores de la UCR había presentado un proyecto propio ni bien ingresó el texto del gobierno. La iniciativa del radicalismo, en lugar de eliminar las PASO, las modifica y hace que dejen de ser obligatorias tanto para el elector como para los partidos políticos. Es decir, transforma las PASO en “primarias abiertas, simultáneas y optativas”. En ese marco, el voto dejaría de ser obligatorio para la ciudadanía y se eliminarían las sanciones o cargas públicas por no concurrir a votar. La iniciativa también habilita a que las agrupaciones políticas que no tengan competencia interna puedan saltear la instancia de las PASO y acceder directamente a las elecciones generales. En esos casos, deberán respaldar sus candidaturas mediante avales digitales que acrediten un apoyo mínimo del electorado.
Lo cierto es que, si bien desde el oficialismo parecen estar envalentonados con la idea de sacar lo más pronto posible la reforma política, los cuestionamientos al proyecto por parte del PRO y la UCR siguen siendo los mismos. Las negociaciones todavía están verdes; la tarea de Santilli será abrir ese diálogo con los gobernadores y ver con qué se puede avanzar. Patricia Bullrich hace tiempo manifestó que los votos en el Senado para la reforma electoral no están, y la idea de sumarle al proyecto Ficha Limpia no prosperó ni sirvió para impulsar la iniciativa del gobierno. Muy por el contrario, empantanó su tratamiento.
Otro dato relevante respecto de la reforma política es que el tratamiento del texto no quedó paralizado por el Adornigate, sino principalmente por las diferencias con los bloques aliados, por lo que el desafío para el nuevo jefe de Gabinete no es fácil, más aún cuando los tiempos son ajustados. El oficialismo quiere sacarlo antes de noviembre; el peronismo pondrá el grito en el cielo si el debate se entremezcla con el tratamiento del presupuesto que debe presentarse en septiembre.
El PJ sostiene desde hace tiempo una posición de rechazo a la eliminación de las PASO porque considera que es una herramienta clave para dirimir sus propias internas en estos tiempos convulsos, especialmente a nivel municipal. Ocurre que el PJ ve que las primarias le evitan un proceso de fragmentación. Es por esta razón que desde el gobierno pretenden eliminarlas.
Las internas a cielo abierto que caracterizan desde hace tiempo al PJ en provincias y municipios también podrían zanjarse con esta herramienta, que evitó usar en varias ocasiones, pero que hoy ve como fundamental y como un “método legítimo de selección” de candidaturas.
En tanto, el PRO impulsaba la idea de que las primarias no sean obligatorias ni para la gente ni para los partidos que ya tengan una única candidatura. Una propuesta que hace tiempo presentó la exlegisladora María Eugenia Vidal en la Cámara de Diputados y que tiene puntos similares a los que propone la UCR.
Fuente: Pagina 12







