Diagonales salió a preguntar cómo se vive la crisis y qué pasa con la inflación. El crudo relato de la gente: “Desde que arrancó este Gobierno no consigo laburo, no me queda nada para llegar a fin de mes”.
“Voté a este Gobierno porque pensé que íbamos a estar mejor. Ahora como media banana al mediodía y la otra mitad a la noche”: esa es la cruda realidad de una jubilada que, como tantas otras personas en todo el país, apenas llega a fin de mes como consecuencia de la crisis económica. Esta semana, Diagonales salió a la calle a hablar con la gente y consultar cómo se afronta la inflación y la suba de las tarifas. La respuesta fue contundente: “La plata no me alcanza”.
El dolor de una jubilada: “Estoy ciega de un ojo y no me quieren cubrir el tratamiento»
En cercanías de Plaza de Mayo, una jubilada iba camino a la sede de un importante sindicato para reclamar por la cobertura de un tratamiento médico. “Estoy ciega de un ojo y la obra social no me quiere cubrir la inyección porque es cara. Estoy yendo a reclamar, sino voy a poner a un abogado», relató la mujer en diálogo con el periodista Pablo Esquivel en pleno mediodía, bajo el fuerte rayo del sol de enero.
Este mes, la jubilación mínima no superó los $420.000 incluyendo el bono “extraordinario”. Mientras tanto, el tratamiento cuesta millones: “$3.000.000 sale la inyección para el ojo y me tienen que poner una cada mes. Soy jubilada y pensionada, la plata no me alcanza”. La realidad de la entrevistada es la misma que la de muchos otros: “Mi familia me ayuda porque la luz, las expensas y el gas aumentan todos los meses. El bolsillo viene terrible”.
El caso de esta jubilada es singular: reconoce haber votado a Javier Milei en 2023, pero ahora sufre las consecuencias de la crisis y el ajuste. Así lo describió ella misma: “Como carne una vez a la semana. Fruta, como media banana al mediodía y la otra mitad a la noche – antes comía una banana entera por día. Voté a este Gobierno porque pensé que íbamos a estar mejor pero la plata no me alcanza”.
La realidad en la construcción: “Desde 2023 no consigo trabajo fijo, vivo de las changas”
En otro punto del centro porteño, un trabajador de la construcción –uno de los sectores más golpeados por la motosierra y la desinversión pública– contó que estuvo viviendo del “día a día” por los últimos dos años. “No me queda nada para llegar a fin de mes. Desde que arrancó este Gobierno no consigo laburo fijo, vivo de las changas. Cada día está todo más caro, ya no tengo expectativa de nada con este Gobierno”.
“Hago plomería, pintura, lo que salga. La gente con la que yo trabajaba antes hoy por hoy no hace ni refacciones porque la plata que tiene solo le alcanza para comer”, continuó el hombre, quien aclaró que “tiene familia” y no se puede ir de vacaciones porque tiene que trabajar. Y agregó: “Tuve que dejar de consumir un montón de cosas… Antes era solamente comer carne y ahora como una vez a la semana, lo reemplazo con fideos, pollo, pescado… Está complicado”.
La crisis en los comercios: “Las ventas cayeron un 70%, estamos en riesgo de cerrar”
En un restaurante familiar, una mujer que trabaja en la caja dio cuenta de una situación similar. El establecimiento le da trabajo a ella y a parte de sus parientes, mientras otros se volcaron a las apps de remisería o salieron a buscar puestos laborales en otros lugares. Sin embargo, la crisis amenaza con fulminar al comercio: “Venimos aguantando más de un año y estamos en riesgo. Podemos llegar a bajar las persianas. Estamos viendo qué vamos a hacer”.
“Han bajado mucho el turismo, el consumo y las ventas, les puedo decir que hasta un 70%. Desde el año pasado se siente esto. No podemos pagar todo lo del local, no estamos pudiendo llegar a cubrir gastos de servicio, gastos de alquiler; en enero aumentaron mucho las expensas, los servicios de luz, agua y gas… No estamos llegando a fin de mes, ni mis familiares que trabajan en blanco ni nosotros que tenemos este comercio. Estamos aguantando”, remató.
Fuente: Diagonales







