Los 16 distritos en los que no se consiguió sellar la unidad fueron a las urnas este domingo y el resultado favoreció al gobernador. La Cámpora, por su parte, se quedó con algunas de las internas más picantes. El massismo también mordió lo suyo.
Finalmente sucedieron este domingo las elecciones del PJ bonaerense, y el gobernador Axel Kicillof metió el primer gran zarpazo en esta nueva etapa que lo tendrá como presidente provincial del partido. De las 16 internas que se jugaron, las listas que responden al MDF de Kicillof se impusieron en 10, mientras que las encabezadas por La Cámpora triunfaron en tres. El massismo, que tiene su propio partido en el Frente Renovador, coló alguna victoria y hubo hasta un triunfo de la unidad.
El kicillofismo se anotó importantes victorias tanto en el conurbano como en el interior. Dos municipios importantes de la Primera Sección electoral en los que se impusieron las listas del gobernador fueron Morón y San Miguel. En el distrito que gobierna Lucas Ghí, la lista impulsada por el intendente con Claudio Román a la cabeza le ganó ampliamente a la propuesta del ex jefe comunal y aliado de Máximo Kirchner, Martín Sabbatella, que igualmente festejó alcanzar el piso para meter la minoría en la composición partidaria local.

En San Miguel hubo tres listas, con dos representaciones del MDF y una del kirchnerismo. La lista encabezada por Santiago Fidanza fue la que se impuso, un poroto que se anotó para sí el ministro de Desarrollo de la Comunidad bonaerense, Andrés el “cuervo” Larroque. El armado de Larroque desplazó así de la presidencia partidaria local al sector que responde a Gabriel Katopodis, y que llevó como cabeza de lista a Juanjo Casto.
Otro municipio importante del conurbano dejó un triunfo para Máximo. En Tres de Febrero, Juan Debandi ratificó su conducción el PJ local imponiéndose frente al candidato del MDF, Alejandro Collia. Hacia el sur, la Tercera Sección electoral le dio una buena noticia al kirchnerismo. En Magdalena, la camporista Mirna Gurina le sacó 19 votos de distancia al candidato del MDF, Juan Carlos García, en lo que significó el único triunfo del kirchnerismo en un distrito cuyo PJ era gobernado por el kicillofismo.
En el interior de la PBA los resultados de las internas inclinaron fuertemente la balanza hacia el lado del gobernador, con una excepción de gran relevancia. La lista que armó Fernanda Raverta en General Pueyrredón, que llevó como candidato a Daniel Di Bartolo, se impuso con una amplitud que en la previa parecía difícil de lograr ante el armado del MDF, que había logrado unificar dos listas y una multiplicidad de espacios políticos, sindicales y sociales para arrebatarle a La Cámpora el control del PJ marplatense. Máximo se aseguró con esto el control partidario en el distrito más populoso del interior provincial y cabecera de la importante Quinta Sección electoral.

Por fuera de eso, fueron todas buenas noticias para Kicillof. En la Segunda Sección electoral fueron tres de tres para el MDF. En San Nicolás, Sebastián Vignoles le ganó a la camporista Cecilia Comerio. En San Antonio de Areco, Martín Lobos se impuso al candidato de La Cámpora, Ramiro Ramallo. Pero el más rutilantes de estos triunfos se dio en Zárate, donde Leandro Matilla le ganó a Ana María Almirón, una dirigente impulsada por el oscilante Sergio Berni y Agustina Propato. Cabe recordar aquí que Berni pasó de una férrea defensa de Kicillof cuando era su ministro de Seguridad, a jugar nuevamente en la órbita de Maximo y CFK y quedarse desde allí con la jefatura del bloque de Fuerza Patria en el Senado bonaerense.

Dentro de la Quinta Sección electoral, más allá del potente triunfo de La Cámpora en Mar del Plata, el MDF ganó otras dos internas. En Balcarce se impuso el candidato kicillofista, Sergio Aranga, y en Lobería hizo lo propio José Orbaiceta. En la Cuarta Sección electoral hubo interna en Lincoln, también con triunfo de kicillofista con el ex intendente Jorge Fernández, que retuvo el PJ local. En la Séptima Sección electoral las listas del gobernador se impusieron en Saladillo con Fabián Salguero, y Roque Pérez con Homero Salas. En ambos casos le ganaron a las listas de La Cámpora.
Si bien el massismo tiene su propio partido en el Frente Renovador, su participación en el peronismo provincial incluye terminales en el PJ. Massa también mojó el bizcocho este domingo con el triunfo de Alberto José Musso en Tornquist, quien le arrebató la conducción partidaria al oficialismo local, cuyo candidato fue Juan Carlos Gilser. A su vez, el vencedor en Junín, Fernando Burgos, también es un dirigente asociado al ex ministro de Economía. En ese distrito de la Cuarta Sección electoral, la lista ganadora que encabezó Burgos incluyó a representantes de La Cámpora y el MDF, en lo que fue considerado el único triunfo de la unidad en las internas de este domingo.

Kicillof se anotó una victoria política muy importante para la nueva etapa que comenzará presidiendo el PJ bonaerense. La ratificación en la mayoría de las internas a las propuestas impulsadas por el gobernador le da un aire fundamental para lo que será la reorganización partidaria y su proyección por fuera de las fronteras bonaerenses. Pero Máximo se quedó también con bastiones importantes de la PBA y desde allí seguirá apalancando los planteos del kirchnerismo para incidir en el peronismo que se viene. El desafío para ambos es revitalizar un partido que pueda ser la columna vertebral de la propuesta electoral para enfrentar a Milei en 2027. Y las elecciones de este domingo pueden haber sido un primer paso en esa dirección.
Fuente: Diagonales







