En su primera conferencia como presidente del Partido Justicialista de la PBA, el Gobernador planteó la necesidad de “empezar a hablar con todo el mundo” que quiere enfrentar las políticas de Javier Milei. La unidad del peronismo y los desafíos para los próximos dos años
Tras su designación como presidente del Partido Justicialista bonaerense, el gobernador Axel Kicillof remarcó la importancia de “robustecer una construcción política” que plantee una alternativa en 2027. Con un discurso plagado de referencias peronistas, tal vez más que las habituales, el mandatario volvió a hacer hincapié en la necesidad de construir un espacio amplio que convoque a otros sectores e incluso otras fuerzas políticas a nivel nacional.
Durante un acto en el Palacio Municipal de La Plata por la habilitación del Acueducto Norte en la ciudad, Kicillof criticó la falta de inversión en obra pública y la asfixia a las provincias que lleva adelante el Gobierno nacional. En su discurso, además de los severos cuestionamientos a la administración libertaria, el mandatario destacó la figura de Juan Domingo Perón y envió varios guiños justicialistas.
“Cada vez que vemos una obra pública de gran envergadura en la historia argentina se repite un nombre: Juan Domingo Perón”, exclamó ante un auditorio repleto de funcionarios provinciales, municipales y militantes que estalló en aplausos.
Más tarde, en una conferencia de prensa, el Gobernador se refirió al acuerdo con Máximo Kirchner para el armado de listas en el peronismo provincial y aseguró que se trató de un momento de “madurez”.
“Nos pusimos de acuerdo para poder dar un apoyo y un respaldo que necesita la provincia de Buenos Aires porque la provincia está bajo ataque y no es un problema del gobierno, sino de todos los que viven en ella. El pueblo de la provincia de Buenos Aires está bajo el ataque de la política de Milei. Frente a ello, hubo una comprensión y una madurez para entender que hay que concentrar, que hay que sumar fuerza, darle una dirección, una perspectiva y que hay que hacer una propuesta que sea representativa”, indicó.
En ese momento, Kicillof consideró que además de acompañar a los sectores que luchan contra el ajuste de Milei, el peronismo también tiene que “darle voz y una nueva representación que nos permita que, de cara a las elecciones que vienen, haya un espacio donde depositar la esperanza, las ganas y el entusiasmo”.
Sin embargo, además de encarnar un perfil más justicialista acorde al nuevo rol que le toca asumir ahora frente al PJ bonaerense y hablar de los desafíos del peronismo, Kicillof entiende que solo con el partido y la provincia de Buenos Aires no es suficiente para derrotar a Milei en las próximas elecciones presidenciales.
Por ese motivo, el mandatario habló de “una nueva etapa” e hizo hincapié en la necesidad de construir un espacio más amplio que les permita tener una mayor representatividad en todo el país. En ese contexto, detalló que actualmente “somos seis gobernadores los que venimos trabajando muy fuerte, que nos oponemos a esta política (en referencia al Gobierno de Javier Milei)”, pero sostuvo que “hay que empezar a hablar con todo el mundo”.
“La verdad que el que quiera plantar bandera, el que esté dispuesto a enfrentar estas políticas, el que quiera construir para adelante, bienvenido”, afirmó y explicó que la invitación al diálogo estaba dirigida tanto a los sectores sociales, económicos, productivos, sindicales como también a “otras fuerzas políticas”.
“Este no es un año de campaña electoral, este es un año de construcción. Este es un año de robustecer una construcción política que, tiene que ser también nacional, no por una cuestión de aspiraciones, sino porque los problemas que tenemos hoy son parte de un problema nacional. Lo que ahora pasa es que se nos cae encima lo que Milei abandona. Y, entonces, el laburo y el sueldo no alcanzan. Son cosas que hay que plantearlas en una discusión nacional”, subrayó.
En ese contexto, el Gobernador planteó que existe “otro camino” a la política de ajuste de La Libertad Avanza y su “sumisión» a los Estados Unidos. «No comparto sus ideas ni las formas en las que lo hace, pero Trump defiende los intereses de Norteamérica. Nuestro problema es que Milei también”, lanzó.
Kicillof señaló que a diferencia del jefe de Estado argentino, otros presidentes latinoamericanos como Lula Da Silva en Brasil, Claudia Sheinbaum en México, y Gustavo Petro Colombia “le han puesto los puntos a Trump y Trump los respeta, los trata mejor que a Milei a quien humilla constantemente”.

Con una simple frase, el mandatario provincial no solo planteó una construcción política alternativa a nivel nacional sino que también se incribió en una corriente a nivel regional. “Hay otro camino”, insistió entonces e hizo referencia a su propia experiencia en la gestión nacional cuando fue ministro de Economía de Cristina Fernández de Kirchner.
“Yo fui ministro de economía y cuando nos tocó bajar la inflación, la pusimos abajo de los números que tiene hoy Milei, pero lo hicimos sin perder un puesto de trabajo y sin regalarle a ninguna potencia extranjera el patrimonio nacional”, señaló. “Y no quiere decir que fuera perfecto, pues también aprendemos de nuestros errores, pero no crean que la única forma de combatir la inflación es matando la industria, la producción y los puestos de trabajo”, sentenció.
“Milei decía que iba a bajar la inflación en quince minutos y paró la emisión, pero después dijo que iba va a pasar en doce meses, después en dieciocho meses. Ya vamos veintiséis meses y no digo que no haya habido un ritmo distinto, pero lo que digo es que eso no puede ser a costa de todos”, insistió.
En ese punto, Kicillof repasó la situación de crisis económica que atraviesa la Argentina en la que se pierde un puesto de trabajo cada cuatro minutos, cae en consumo, quiebran empresas y se desploma el poder adquisitivo de la población. “La única opción no es sacándole la plata del bolsillo a la gente, sacándole a los jubilados, subiendo los servicios. Por su puesto que si nadie puede comprar nada, los precios no van a subir pero ¿qué termina pasando?, quiebran industrias, quiebra el comercio, no se pueden pagar los alquileres, no se pueden pagar las prepagas, la nafta, los remedios».
“No hay un solo camino, esto no es inevitable, es un sufrimiento absurdo al que nos está condenando Milei. Esto tiene que terminar, esto así no funciona”, sentenció.
Y completó: “Desde el comienzo dije que hay que ser escudo y red ante las políticas de Milei, pero hace falta darse cuenta primero que no alcanza con lo que puede hacer una provincia o un municipio para contrarrestar la política económica del Gobierno nacional. Y por otro lado, la realidad es que ya tampoco alcanza con ser escudo y red. Hay que empezar a estructurar una alternativa que le dé un cauce, una salida a esta situación. Hay que empezar a caminar el trecho y la ruta que nos va a llevar a generar una alternativa a este gobierno”.
Aunque Kicillof se negó en todo momento a hablar de candidaturas, lo cierto es que ya con el bastón de mando de la provincia más grande del país y ahora con el del PJ bonaerense, el Gobernador dejó en claro que “se abre una nueva etapa” en la que solo quedan dos años de gobierno libertario. En ese tiempo, el mandatario provincial pretende dejar de lado las internas en las que se vio sumergido hasta ahora para concentrarse en la conformación una alternativa política a nivel nacional en la que ya busca perfilarse como el candidato presidenciable del peronismo; un peronismo más amplio que dialogue con otras fuerzas y sectores políticos.
Fuente: Diagonales







