El gobernador bonaerense celebró el resultado electoral del balotaje en Brasil y analizó su impacto geopolítico, especialmente en la región.
El gobernador de la provincia de Buenos Aires, Axel Kicillof, celebró la victoria de Luiz Inácio Lula da Silva en el balotaje de Brasil y consideró que, además de ser «un enorme triunfo del pueblo brasileño», también fue «una derrota de Trump y Milei», que apoyaron públicamente e hicieron campaña a favor de Flávio Bolsonaro.
Además, destacó la capacidad del actual presidente brasileño para revertir el resultado de las elecciones generales y un escenario que inicialmente parecía adverso para el titular del Partido de los Trabajadores. “Lula tenía la seguridad, la certeza, evidentemente, de que se podía remontar”, destacó y señaló que el triunfo del PT en Brasil muestra que “no hay que resignarse, no hay que bajar los brazos”.
«¿Cuál es la enseñanza? Hay que confiar en un rumbo y en un pueblo que lo lleve adelante. Hay que hablar: Lula hizo cambios entre la primera y la segunda vuelta para comunicarse con sectores para los que tenían propuestas pero que no estaban llegando», remarcó.
A su vez, el gobernador vinculó el desenlace electoral con un rechazo a las políticas de la ultraderecha que promueve Javier Milei y al alineamiento con Estados Unidos. Incluso, el mandatario provincial denunció “un intento de injerencia muy fuerte” por parte del jefe de Estado argentino y del propio Donald Trump durante la campaña brasileña.
“Milei fue y pretende ser, incluso en otros países como España, un elemento de propaganda del sector de la ultraderecha”, afirmó, pero señaló que a pesar de que el presidente libertario pretende presentar la experiencia argentina como un éxito, su modelo se basa en “quitar derechos, reducir, ajustar, concentrar y subordinarse a intereses extranjeros”.
Kicillof consideró entonces que, en ese contexto, el triunfo de Lula tiene un fuerte impacto geopolítico en toda la región y particularmente en Argentina. “La verdad es que era como que se abrían dos caminos muy distintos. Si se pintaba de ultraderecha Brasil, la situación de la Argentina a partir de las elecciones del año que viene era muy distinta”, opinó en diálogo con El Destape Radio.
«Así que indudablemente es un hito importantísimo que representa un quiebre, algo que parecía una tendencia inexorable”, insistió.
Fuente: Diagonales







