Un informe de CICCRA reveló un profundo retroceso en el mercado interno, mientras que aumentan las ventas al exterior
El último informe de la Cámara de la Industria y Comercio de Carnes y Derivados (CICCRA) reveló que entre enero y julio de este año, el consumo de carne vacuna en Argentina cayó un 12% interanual.
En términos absolutos, se trata de 163.400 toneladas menos en un contexto de fuerte pérdida del poder adquisitivo de la población y una producción orientada cada vez más a la exportación.
En mayo pasado, los salarios habían acumulado una suba interanual del 35,9%, mientras que los cortes vacunos subieron un 52% promedio.
A ello se suma una caída en la producción de carne bovina. Durante los primeros siete meses del año se elaboraron 1,689 millones de toneladas res con hueso, un 6,8% menos que en igual período de 2025.
Lejos de garantizar el consumo interno, el Gobierno y el propio Javier Milei celebran la disparada de las ventas externas. Entre enero y julio, las exportaciones alcanzaron 487.200 toneladas res con hueso, un 8,8% más que durante el mismo período del año pasado.
A su vez, en el primer semestre, la industria frigorífica exportó 280.100 toneladas peso producto, un 11,1% más interanual, y la facturación por esas ventas alcanzó un récord de US$2.167,75 millones; 45,9% por encima del mismo período del año anterior.
En este contexto, el consumo interno se desploma. Además del derrumbe de las ventas, el promedio móvil del consumo anual por persona también cayó.
Durante los últimos doce meses, el consumo por persona fue de 46,3 kilos al año, 4,8 kilos menos que un año atrás y una baja interanual del 9,4%.
El desplome del consumo interno es tal que los niveles de venta son incluso más bajos que durante la megacrisis del 2001.
Fuente: Diagonales







