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Las mentiras de Milei

El Presidente volvió a asociar la baja de la natalidad y la caída de alumnos en las escuelas con la legalización del aborto. Como era de sospechar, los datos lo desmienten

En un nuevo ataque de furia, el presidente Javier Milei volvió a relacionar la legalización del aborto en Argentina con la baja natalidad. Entrevistado por Daniel Parisini, alias el ‘Gordo Dan’, en Carajo Stream, el mandatario sostuvo que desde la sanción de la Ley 27.610 de Acceso a la Interrupción Voluntaria del Embarazo (IVE) y Atención Posaborto, «la Argentina hizo un desastre» que —según él— se traduce en menor cantidad de nacimientos y niños en escuelas. Sin embargo, el jefe de Estado no presentó un solo dato que avale su afirmación. Tal vez porque la realidad lo desmiente.

Antes de apelar a relevamientos e información oficial, simplemente basta con recurrir a la lógica. La interrupción voluntaria del embarazo fue sancionada por el Congreso Nacional el 30 de diciembre de 2020 y comenzó a aplicarse en 2021, es decir que la caída de estudiantes en escuelas primarias no puede atribuirse a una supuesta mayor cantidad de abortos simplemente porque no dan los años.

Por otro lado, relevamientos de la Dirección de Estadísticas e Información de la Salud (DEIS) del Ministerio de Salud de la Nación revelan que la tasa de natalidad en Argentina desciende desde 2014 y, de más está decir, que tampoco se trata de un fenómeno exclusivo de nuestro país.

El Banco Mundial informa que desde 2016 existe una caída de la cantidad de nacimientos en todo el mundo. Particularmente, en Latinoamérica las tasas de natalidad descienden desde hace más de medio siglo y se profundizaron a partir de 2010, especialmente en países como Argentina, Uruguay, Chile y Costa Rica.

En Uruguay el aborto se legalizó en 2012; en Argentina, en 2020; en Chile solo se permite en casos de violación y riesgos de salud para la persona gestante; y en Costa Rica solo está habilitado en casos en los que corre peligro la vida de la madre.

Según datos relevados por el Proyecto Mirar de la organización especializada CEDES y Chequeado, entre 2021 y 2024 se realizaron 314.000 interrupciones voluntarias del embarazo, un promedio 78 mil por año en la Argentina.

Cabe señalar que los datos de 2024 fueron obtenidos por Chequeado a través de un pedido de acceso a la información pública dado que, a partir de la asunción de Javier Milei, el Poder Ejecutivo Nacional dejó de publicar los informes periódicos que se hacían hasta entonces. Por ende, cuando el Presidente asegura que los abortos de los últimos años provocaron un descenso en la tasa de natalidad argentina, es difícil saber en qué información se basa para hacer tamaña declaración.

Ahora bien, es cierto que con las cifras oficiales disponibles se vislumbra un incremento del 223,4% de la cantidad de procedimientos realizados a nivel nacional en 2021 respecto de 2020. Pero ello no significa que hayan aumentado los abortos en el país, sino que, a partir de la entrada en vigencia de la Ley 27.610, se realizaron de forma legal y quedaron registrados.

Hasta 2020 inclusive, los datos oficiales sobre abortos en Argentina solo contemplaban aquellas prácticas permitidas por el artículo 86 del Código Penal, es decir, aquellos casos en los que el embarazo era producto de una violación o si existía un riesgo para la salud de la madre. Mientras tanto, miles de procedimientos se realizaban en la clandestinidad y eran la principal causa de muerte materna en Argentina.

A través de un estudio encargado por el Ministerio de Salud de la Nación y realizado por las demógrafas Silvia Mario y Edith A. Pantelides en 2009, se estimaba que, antes de que el aborto fuera legal en Argentina, se practicaban alrededor de 450.000 abortos clandestinos por año.

La cifra es una estimación ante la falta de números oficiales, pero deja algo muy en claro: no puede decirse que desde la legalización de la interrupción voluntaria del embarazo en Argentina aumentaron los abortos. No hay datos oficiales que lo respalden y los cálculos realizados previamente por el Ministerio de Salud y organizaciones civiles muestran una realidad completamente distinta.

De lo que sí hay información es de las muertes por abortos clandestinos. Los últimos datos disponibles de la Dirección de Estadística e Información de Salud arrojaron que, entre 2010 y 2017, se produjeron 45.604 egresos hospitalarios por año en el sistema público a causa de abortos incompletos; es decir, prácticas clandestinas que se tradujeron en complicaciones y que, por ende, requirieron hospitalización. En ese contexto, las interrupciones del embarazo clandestinas eran la principal causa de muerte materna en el país.

Desde la sanción y reglamentación de la Ley 27.610, disminuyó significativamente la mortalidad materna. Tan solo en 2021, los fallecimientos de madres por abortos clandestinos descendieron un 56,5% respecto de 2020. Esos sí son datos concretos y oficiales.

OTRA MENTIRA MÁS Y VAN…

La relación entre la legalización del aborto y la baja de la natalidad no fue la única falacia de Milei. Durante su entrevista con el ‘Gordo Dan’, el Presidente tildó de «asesinos» y «genocidas» a «los pañuelitos verdes» y aseguró que la Ley de Interrupción Voluntaria del Embarazo legaliza la práctica cualquier mes del embarazo. Pero… una vez más, eso no es así.

La legislación permite interrumpir un embarazo hasta la semana 14 de gestación inclusive (aproximadamente tres meses y medio) sin necesidad de justificar la causa. Después de la semana 14, la norma establece que la interrupción solo puede realizarse en casos de violación o si existe algún riesgo para la vida o la salud de la madre.

Sorprende entonces que un Gobierno que creó una «Oficina de Respuesta» para desmentir supuestas mentiras y operaciones sea el principal divulgador de fake news. O, en realidad, a esta altura, no: no sorprende.

Fuente: Diagonales

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