Mauricio Macri había advertido en plena campaña que un eventual gobierno de Javier Milei sería “fácilmente infiltrable”. Con la salida de Manuel Adorni y la posible llegada de Diego Santilli a la Jefatura de Gabinete, el Presidente volvería a ceder un cargo estratégico al PRO y tendría cada vez menos funcionarios propios en los puestos clave de su gestión.
La salida de Manuel Adorni de la Jefatura de Gabinete no fue una decisión improvisada, sino que lleva meses de dilatación ante el creciente escándalo por la investigación sobre el patrimonio del funcionario y sus insólitos gastos. Su reemplazo ya estaría practicamente cerrado antes de que se hiciera pública la renuncia del funcionario, lo que refuerza la idea de que el Gobierno buscó controlar el impacto político de una crisis que se aceleró en los últimos días y que no se iba de la agenda mediática y judicial, incluso en pleno mundial.
En ese contexto, todas las miradas apuntan a Diego Santilli como el dirigente elegido para asumir la conducción de la Jefatura de Gabinete. Aunque el nombramiento todavía no fue oficializado, los trascendidos coinciden en que el anuncio se realizaría este domingo y que la asunción formal será el lunes.
Si se confirma ese movimiento, Javier Milei volverá a desprenderse de uno de los integrantes de su círculo más cercano para colocar en un cargo estratégico a un dirigente del PRO. La decisión reflejaría el creciente peso del partido de Mauricio Macri dentro del Gobierno y consolidaría una tendencia que viene profundizándose desde hace meses.
La posible llegada de Diego Santilli a la Jefatura de Gabinete también revive una definición que Mauricio Macri utilizó durante la campaña presidencial de 2023 para cuestionar a Javier Milei. En aquel momento, el ex presidente describió a La Libertad Avanza como una fuerza «fácilmente infiltrable» debido a su escasa estructura política y la falta de cuadros propios para ocupar puestos de gestión.
El dato político no pasa solamente por la salida de Adorni, sino por el hecho de que el Presidente tendrá cada vez menos funcionarios propios ocupando los puestos más relevantes de su administración. La eventual llegada de Santilli implicaría que uno de los cargos con mayor influencia en la coordinación del Gobierno quedará en manos de un dirigente ajeno al núcleo original de La Libertad Avanza.
El oficialismo busca cerrar cuanto antes un capítulo incómodo y enviar una señal de estabilidad. Sin embargo, el costo político para Milei no pasa inadvertido porque pierde a otro hombre de su máxima confianza y, una vez más, recurre al PRO para sostener la estructura de poder de su Gobierno.
Fuente: Diagonales







