El Presidente no hizo ningún homenaje ni mención a la muerte del mítico artista argentino. Tampoco lo hizo nadie de su Gobierno. En cambio, en un nuevo guiño a Israel, participó de un acto para conmemorar a un líder de la religión judía
La muerte del Indio Solari conmocionó a un país entero, pero el Gobierno no solo se mantuvo ajeno al dolor de la sociedad sino que además se negó a decretar duelo nacional y a brindar el Congreso de la Nación para velar a una leyenda del rock y la cultura argentina. En cambio, el presidente Javier Milei optó por encabezar un homenaje al rabino Menajem Mendel Schneerson.
Se trata de un líder del movimiento judío jasídico Jabad-Lubavitch que, si bien nació en el Imperio ruso, después de la Segunda Guerra Mundial se radicó en Nueva York. En su primer viaje a Estados Unidos como presidente, Milei visitó su tumba.
Ahora, el mandatario arrancó la semana con un acto tributo al «Rebe de Lubavitch», como se conoce al rabino Mendel Schneerson, en el Palacio Libertad por el 32º aniversario de su muerte.
Durante la actividad, el jefe de Estado brindó un discurso en el que reinterpretó los 10 mandamientos para defender su modelo y pensamiento económico.

Milei visitó la tumba del Rebe de Lubavitch en Nueva York
Así, para Milei «el capitalismo de libre empresa está escrito en los Diez Mandamientos» y consideró que «el sistema que hace de la propiedad privada uno de sus pilares, es el sistema que está en consonancia con la ley de Dios».
«El principio de no agresión que surge del ‘no matarás’ y el principio de apropiación originaria que surge del ‘no robarás’ es la única base posible para un orden social justo y eficiente», sostuvo.
En otro pasaje de su discurso, el líder libertario apeló a las escrituras religiosas para repudiar la intervención estatal. «No robarás: sin propiedad privada no hay mercado; si se confisca, se saca el incentivo a producir», exclamó.
Finalmente, aseguró que si «se actúa acorde a la ley del creador habrá prosperidad».
Fuente: Diagonales







