Los trabajadores, que consiguieron un aumento ejemplar, denuncian que desde la Casa Rosada buscan echarlos y exigieron que cese el desfinanciamiento del nosocomio.
Pocos son los consensos que aún se mantienen en la República Argentina, mientras nuestro país se sumerge en la experiencia ultraliberal conservadora de Javier Milei, en su tercer año de gestión al frente del Poder Ejecutivo. Uno de esos pocos acuerdos sociales todavía se sostiene en torno al Hospital Garrahan.
Esta prestigiosa institución que se destaca por su atención de excelencia a niños, niñas y adolescentes de 0 a 15 años de todo el país, y que es reconocida por su tecnología de punta, la labor de investigación científica y la formación de sus recursos humanos atraviesa un proceso de vaciamiento por el que ya 300 trabajadores dejaron sus puestos y se cerró la sala de dos años del jardín maternal.
El equipo de Diagonales recorrió el nosocomio y recogió testimonios tan fuertes como reveladores de lo que vive cotidianamente la comunidad de pacientes, familiares y los propios trabajadores de la institución.
INFORME ESPECIAL: EL HOSPITAL GARRAHAN EN SU PEOR MOMENTO | La calle con Pablo Esquivel – Diagonales
En medio de los recortes de partidas, que fueron parcialmente restituidas con aumentos al personal, son horas de angustia para decenas de delegados que denuncian que el Gobierno quiere echarlos por participar de los reclamos que se multiplicaron en el 2025.
“LOS TRABAJADORES TIENEN QUE COBRAR BIEN. ESTÁN SALVANDO LAS VIDAS DE NUESTROS HIJOS”
Uno de los tantos casos que genera orgullo es el del tratamiento de Tiziano, un niño que se atiende en el Garrahan desde el 20 de enero del 2025 por un cuadro de leucemia linfoblástica aguda (LLA). Esta enfermedad implica un cáncer de la sangre y la médula ósea de crecimiento rápido.
“Somos de Chaco, hicimos más de 1000 kilómetros para venir. El Hospital Garrahan le salvó la vida a mi sobrino. El Gobierno debería cuidar más la salud pública”, planteó su tía, que junto a los familiares de Tiziano llegaron para hacer “el aguante” con los colores de Boca y festejaron que fue su ultima radioterapia.
“El personal que nos tocó es excelente, no podemos ni siquiera describir la humanidad que tienen. No tengo más que palabras de agradecimiento. Los trabajadores tienen que cobrar bien. Están salvando las vidas de nuestros hijos”, sostuvo la tía de Tiziano, entre lágrimas. “Es incoherente que tengan que salir a reclamar por un salario digno y las condiciones en las que tienen que trabajar”, recalcó.
Una madre también quiso contar el caso de su hijo pequeño con quien hace dos años deben recorrer varios kilómetros desde su Tandil natal al Garrahan para que el niño pueda ser tratado por un caso de morfea.
También conocida como esclerodermia localizada, se trata de una enfermedad autoinmune marcada por la inflamación y el endurecimiento de la piel y del tejido subcutáneo. La familia duerme en el auto que dejan en el playón de estacionamiento del nosocomio ubicado en Parque Patricios cada vez que deben llegar hasta Buenos Aires para ser atendidos.
No se ahorraron elogios para describir la labor de los trabajadores del hospital: “La atención que tienen es espectacular. Se merecen un buen salario. Acá se atiende gente de todo el mundo. Nosotros apoyamos sus reclamos”.
“HAY MÉDICOS TRABAJANDO DE UBER PARA LLEGAR A FIN DE MES”.
Diagonales también habló con los trabajadores del hospital que brindaron un panorama completo de lo que consideran un ataque del Gobierno por los aumentos del 61 % y el bono de $450 mil pesos que consiguieron en 2025 tras las medidas de fuerzas y la movilización de la comunidad de la institución.
Desde la Asociación de Profesionales y Técnicos (APyT) y la Junta Interna de ATE repudiaron el sumario 41 trabajadores con recomendaciones de cesantías 11 empleados, tras las acusaciones del jefe de Gabinete Manuel Adorni, que los trató de “delincuentes”.
Cabe destacar que 10 de ellos cuentan con tutela gremial, como la secretaria general de la APyT, Norma Lezana, y el titular de la Junta Interna de ATE, Alejandro Lipcovich. Además, se plantean suspensiones para 29 trabajadores.
“Los sumarios los pone a dedo la Casa Rosada. Nos quieren disciplinar”, sostuvo uno de los delegados de la sección de administrativos del nosocomio a este medio. “Trabajo hace 25 años en el Hospital Garrahan, nunca vi algo así. Todos tenemos varios empleos, muchos de mis compañeros piden reducciones horarias para atender otros trabajos”, recalcó.
Más voces pidieron un espacio para hablar al micrófono de Diagonales: “Soy becaria del Hospital Garrahan y no llego a fin de mes, me prestan plata mis papás. Esto cansa, este es el ajuste que pide Donald Trump”.
Una enfermera también quiso dejar testimonio de lo que atraviesan en este sector tan vital para el hospital. Con los últimos aumentos lograron alcanzar un piso de 2 millones de pesos, pero son alcanzados por el pago del impuesto a las ganancias, ya que alegan que no se está cumpliendo con la ley de Emergencia Pediátrica votada en el Congreso.
“Precarizar nuestros sueldos y nuestras vidas es precarizar la atención de las infancias. Yo no sé si vos quisieras que tu hijo se atienda con una enfermera que necesita de tres trabajos para poder vivir, y tiene pocas horas de sueño y descanso”, sintetizó.
También hizo hincapié en el futuro de la institución: “Si nosotros no hubiéramos defendido el Garrahan como lo venimos haciendo desde el año pasado, este hospital ya se habría privatizado”.
“El modelo que promueve el ministro Mario Lugones es el de un acceso a la salud de las infancias solo de quienes pueden pagarlo. Este es su proyecto de país”, concluyó.
Fuente: Diagonales







