La estrategia de Mahiques, los Menem y Karina detonó la relación con los bloques de los gobernadores. Patricia no juntó los votos.
Santiago Caputo decidió intervenir en el Senado ante la posibilidad de que naufrague la votación de los 70 pliegos que deberían incorporarse al temario de la sesión del próximo jueves. Fuentes de Casa Rosada comentaron a LPO que los senadores aliados avisaron al joven consultor que el malestar podría detonar en el recinto, por la desprolijidad que cometieron Karina Milei y Juan Bautista Mahiques cuando pidieron que se retire el dictamen de María Verónica Michelli, la cuñada de Hugo Alconada Mon.
Ese grupo de legisladores, que ya se había plantado contra el oficialismo por demorar el trámite legislativo para los candidatos a los juzgados que interesan a los gobernadores, firmó el pliego de Michelli pero el riojano Juan Carlos Pagotto, presidente de la comisión de Acuerdos y hombre de Lule Menem, «cajonea» el expediente en su escritorio. De hecho, el asesor suele quejarse en la intimidad que a menudo acuden a él «después que la Menem la chocan y cuando ya no queda margen de maniobra».
La incursión de Caputo, que se había retirado del Congreso cuando se acordó una tregua con Karina, se produce también luego que Patricia Bullrich presumiera durante largos meses de haber tomado el control del bloque libertario y Martín Menem se alojara en el despacho de la ex ministra durante los debates del Presupuesto 2026, la reforma laboral y ley de Glaciares. Pero acaso su jugada haya iniciado demasiado tarde, apenas unas horas antes que la ex ministra de Seguridad desaturoizara a Karina por X, con un mensaje en el que adelanta que haría uso de su «objeción de conciencia» para respaldar a Michelli.
Para colmo, el peronista José Mayans advirtió este lunes en declaraciones a radio Con Vos que 26 de los pliegos que los libertarios pretenden incluir en la sesión se dictaminaron de forma irregular. El formoseño podría judicializar lo actuado por Pagotto en los próximos días, algo con lo que viene amenazando desde el verano para el caso de la reforma laboral pero que podría concretarse en breve ante el tratamiento de los postulantes del Poder Judicial.
En ese contexto, el asesor presidencial empezó a sondear las voluntades disponibles en la Cámara Alta y, hasta el cierre de esta nota, el pronóstico asomaba complicado. «¿Conviene ir a una sesión en la que los aliados y la oposición terminen volteando el 30 por ciento de los pliegos o más vale no sesionar con este tema hasta que se aclare el panorama?», se preguntó ante LPO uno de sus allegados.
Frente a su entorno, Santiago habría deslizado que al ministro de Justicia le convendría no exponerse a una derrota que lo debilite y podría seguir enviando pliegos al Senado con el objetivo de tratarlos y votarlos más adelante. Las especulaciones de Caputo son, inevitablemente, una continuación de lo que él mismo le dijo al Presidente cuando aceptó la imposición de su hermana para que el relevo de Mariano Cúneo Libarona fuera Mahiques, en vez de Guillermo Montenegro: «Mahiques es su propio jefe».

Patricia Bullrich.
El problema de Mahiques, como adelantó LPO, es que tanto en los pasillos judiciales como en el Congreso hay quienes estiman que difícilmente se logre el nombramiento de nuevos magistrados una vez que empiece o pase el Mundial de Estados Unidos, México y Canadá. «Después del Mundial, empieza la campaña electoral», repiten en distintos bloques parlamentarios.
La traba que amenaza con dejar mal parado al ministro, además, desató una pelea feroz con la jefa de la bancada libertaria, a quien durante el fin de semana acusaban de «no juntar los votos», algo que Bullrich dejó en claro por Twitter. Uno de los integrantes de la mesa política deslizó que la senadora habría admitido que «los votos tenían que buscarlos los jueces».
En silencio, podría regodearse Victoria Villarruel, que le advirtió a Patricia cuando entró al Senado como una topadora lo que podrían hacerle entre Karina y los primos Menem, si no se movía con cuidado.
Pero la temeridad de la ex ministra acaso la vuelve inmune a ese tipo de recomendaciones y, en efecto, parece haberle rendido durante el mandato de Milei. Su desentendimiento en la cosecha de votos para los pliegos, que genera más desparramo que otra cosa, deja a los candidatos librados a su suerte y demuestra que la ex ministra de Seguridad profundiza su distanciamiento con el gobierno, algo que forma parte de su propia proyección política.
Fuente: LPO







