El dirigente social Grabois aseguró que “pegarle a los laburantes dos días antes de Navidad es de garca, lo haga quien lo haga”.
Cuidacoches y trabajadores de la economía popular nucleados en UTEP realizaban este lunes una protesta frente al Concejo Deliberante de Quilmes, cuando efectivos de la Policía Bonaerense avanzaron sobre las manifestantes y los reprimieron con balas de goma y gases. Minutos después, Juan Grabois apuntó contra “la intendencia de Quilmes” por “abusar del poder”.
Si bien el dirigente social evitó nombrar directamente a Mayra Mendoza, el mensaje fue claro. Es cierto que la dirigente camporista ya no es intendenta del municipio dado que el 10 de diciembre pasado asumió como diputada provincial, pero lo cierto es que el gobierno local le sigue respondiendo.
Los trabajadores protestaban en contra de la ordenanza que busca privatizar el sistema de tránsito municipal que establece la concesión de estacionamiento y fotomultas a empresas vinculadas a Leandro Camani, empresario dueño de Secutrans.
Para los trabajadores de UTEP, el proyecto contiene “despidos encubiertos” y consideraron que “en el peor momento de la crisis económica, la respuesta no puede ser dejar familias en la calle”.
«Quieren privatizar el estacionamiento medido y barrer con el trabajo de cientos de cuidacoches que sostienen el servicio hace años. El escenario es dramático: recesión, falta de trabajo y pobreza que crece. En este contexto, entregar el sistema a una empresa privada significa dejar sin sustento a cientos de vecinos que se inventaron su propio trabajo para sobrevivir. Es una decisión de crueldad social”, sentenciaron.
En un principio la manifestación era pacífica, pero el avance de la Policía generó incidentes y enfrentamientos con los trabajadores, que terminaron en represión y detenciones.
Desde la UTEP hicieron responsable de la violencia al gobierno municipal y a las fuerzas de seguridad, y reclamaron “la urgente liberación de todos los compañeros detenidos”. «No vamos a permitir que se lleven puestos nuestros derechos a los tiros”, exclamaron.
Por su parte, Grabois acusó a la intendencia de Quilmes “junto a la bonaerense” de habilitar “la represión de militantes y trabajadores por una protesta social mientras tratan en el Concejo Deliberante la privatización amañada del estacionamiento medido”.
“Aclaro que la interna entre La Cámpora y el MDF me la paso por las bolas, pero cuando la soberbia política deriva en la clausura del diálogo social en un contexto de hambruna se cruza una línea roja: pegarle a los laburantes dos días antes de navidad es de garca lo haga quien lo haga”, lanzó.
Y concluyó: “Esperemos que estos compañeros gobernantes reflexionen: la posición en una estructura no le da patente de corso a nadie para abusar del poder. Es inevitable que cuando la miseria campea haya conflictos locales y provinciales. Espero que este abordaje represivo y cruel no se haga costumbre”.
Desde el municipio de Quilmes, que hoy conduce Eva Mieri, explicaron que “se está trabajando para ordenar el estacionamiento en Quilmes, en el marco de un plan integral de mejoramiento del tránsito del distrito ante las reiteradas denuncias de los vecinos y vecinas por los inconvenientes generados por los cuidacoches (comúnmente llamados trapitos)”.
“Lo que hoy se está haciendo en el HCD es votar una ordenanza para llamar a licitación, donde entre otros puntos se establece que se van a contemplar a los trabajadores o cuidacoches preexistentes (en blanco, con obra social). Lo que no se va a hacer, y es lo que quiere el Movimiento de Trabajadores Excluidos (MTE), es adjudicar directamente a una cooperativa para hacer ese trabajo. La decisión es llamar a licitación para que aquel que esté en condiciones de cumplir con el pliego pueda presentarse libremente”, argumentaron.
Fuente. Diagonales







