En su editorial, el periodista y conductor de La Mañana explicó qué es lo que está realmente en discusión cuando se habla de empleo y distribución.
En un duro editorial, el periodista y conductor de La Mañana, Víctor Hugo Morales, cruzó al Gobierno por la reforma laboral que desde hace semanas anuncian sin dar detalles y explicó qué es lo que está verdaderamente detrás de este debate. “Si cierran 20 mil empresas y serán 30 en menos de un año, ¿qué reforma podés hacer para que tomen laburantes con las persianas caídas?”, se preguntó.
El editorial de Víctor Hugo Morales
La mayor creación de desempleados que se recuerda desde la dictadura en adelante fue con Macri y Milei. Y la mayor creación de empleo que se recuerda fue cuando Néstor Kirchner terminó con la Ley Banelco.
Entonces los empleos registrados saltaron de 3 millones y medio a seis y medio, pero seis millones y medio con el mejor salario, para proyectar lo que fue el Estado de Bienestar, ese que terminó en el fatídico año 2015. El año de la gran estafa. Entonces se cambió un país por otro.
Tipos como Sturzenegger defienden una reforma laboral que ni siquiera pueden anunciar. Decí cuál es, de una buena vez.
Les cuesta, porque sea la que sea, el empleo depende de que miles de empresas, como Frávega ahora, no estén cerrando, que el desempleo joven no sea el doble del resto y que si hablamos de trabajo, se hable de un salario que le dé esa entidad. Que sea trabajo, no esclavitud. Lo demás es changa, subsistencia, zafar un día y desfallecer el siguiente.
Cuando el salario mínimo vital y móvil, el imprescindible, ha bajado 145 por ciento con respecto al del 2015, ¿de qué habla un tipo como Sturzenegger? Si lo quieren más cercano, cayó un 90 por ciento desde Alberto Fernández para acá. Y el lío de Fernández, a la salida de la pandemia más atroz, era que no podía llevar los salarios un poco más arriba, el empleo estaba.
Rodolfo Aguiar dice que la reforma no la podrán imponer. Por las buenas será imposible, es verdad. No hay nada que no se haga a favor del trabajador que pueda prosperar sin protestas, y nadie puede confiar en que un gobierno neoliberal que se mueve a fuego y sangre pueda inspirar esa expectativa de mejora. Nos entretienen en una discusión absurda.
Hablar de reforma laboral cuando se abren las importaciones de productos que fabrican obreros de otros países es desafiar la inteligencia de los trabajadores.
Si cierran 20 mil empresas y serán 30 en menos de un año, ¿qué reforma podés hacer para que tomen laburantes con las persianas caídas? El 77 por ciento de los hogares del país tiene ingresos menores a 800 mil pesos. ¿Qué reforma podría beneficiarlos si es a favor de los empresarios?
La lucha es por la renta del país. Las corporaciones suman como propia la estafa del salario mínimo. La diferencia entre el salario mínimo de ahora y el del 2015, ese 145 por ciento, se lo tragaron ellos. Y no lo van a soltar, no con Milei.
Fuente: Pagina 12







