La secretaria General de la Presidencia, Karina Milei, y el presidente de la Cámara de Diputados, Martín Menem, arriban este jueves a Tucumán para encabezar el acto de lanzamiento de los candidatos a diputados nacionales por La Libertad Avanza (LLA). La cita es en el club Villa Luján, donde un grupo de manifestantes los esperaban con pancartas y cánticos.
Mientras puertas adentro se preparaba el escenario político, en los alrededores del lugar un grupo de jubilados y familiares de personas con discapacidad se manifestaron con fuertes cuestionamientos a la gestión del presidente Javier Milei y a la presencia de su hermana en la provincia.
Karina Milei hablará a las 20.00 hs en el club Villa Luján, en la provincia. Según trascendió, la hermana del Presidente pidió que no transmitan el acto en directo, como suelen hacer algunas cuentas libertarias en YouTube. Tampoco, como es usual, se permite el ingreso de la prensa. En inmediaciones del club la espera un grupo de vecinos que repudian su presencia.
En la antesala del encuentro libertario, el periodista Adrián Salonia entrevistó en C5N a Sara, una jubilada tucumana que rompió en llanto en vivo y detalló cómo impacta en su vida el ajuste de Javier Milei: «Soy atea, pero le rogué a Dios«, confesó.
«Estamos muy mal económicamente, esto no va más. Por favor«, expresó Sara, de espaldas a las cámaras de C5N en las inmediaciones de Villa Luján. «Por favor, saquemos a esta manga de hijos de puta, estoy muy angustiada«, insistió.
Sara explicó que alquila a dos cuadras del club, que vive con un marido discapacitado de 81 años, que tiene una pensión, jubilación y además ella es jubilada. Jubilados y discapacidad son justamente donde de las áreas donde más fuerte se hizo sentir la motosierra de Milei.
«Hago milagros para llegar a fin de mes«, confesó, y explicó cómo padece hasta para acceder a las prestaciones del PAMI, viéndose forzada a tener que comprar un nuevo celular.
«Tuve que ir hoy a comprar otro celular, con el que tengo no me entra la aplicación del PAMI y tengo que comprarme otro; si no, no me atienden. Repugnancia siento«, resumió.
«El domingo no me moví de la televisión porque aunque soy atea pero le rogué a Dios que perdieran«, remató.
Fuente: La Gaceta







