El Gobierno dio a conocer los números de la empresa pública para el año próximo. Pese a mantener capacidades industriales de calidad y generar ingresos propios, el nivel de actividad previsto no le alcanzaría para evitar el rojo operativo. Qué dicen los datos y cuál es la actualidad de la emblemática fábrica.
La Fábrica Argentina de Aviones “Brigadier San Martín” (FAdeA) llega al Presupuesto 2027 con una ecuación económica que expone uno de los principales problemas que enfrenta la empresa estatal: conserva capacidades industriales de calidad, genera ingresos propios y participa de un programa aeronáutico internacional, pero el nivel de actividad previsto no alcanza para financiar por sí mismo la estructura necesaria para mantenerla en funcionamiento.
El backstage de esa situación impacta en un recurso más difícil de recuperar que una partida presupuestaria: los trabajadores especializados.
Las cifras del Presupuesto 2027 permiten resumir el problema de la fábrica en cuatro números: $81.771 millones de ingresos propios, $110.495 millones de gastos operativos, $22.157 millones de transferencias del Tesoro y $4.383,9 millones de inversión real directa.
Dentro de esos gastos, $35.818,4 millones corresponden a remuneraciones. Aproximadamente el 32,4% de todo el gasto operativo de la fábrica está vinculado directamente con su recurso humano.
En una industria aeronáutica, detrás de esa partida están técnicos, operarios, ingenieros, especialistas y personal con experiencia acumulada que es parte de la capacidad productiva de la empresa.
El costo de una estructura que no tiene suficiente trabajo
En 2027, FAdeA proyecta $81.771 millones de ingresos de operación, -el dinero que recibe por fabricar o mantener aviones-, pero necesita $110.495 millones para afrontar sus gastos operativos, fondos que la fábrica debe desembolsar de forma continua para mantener sus puertas abiertas y ejecutar sus tareas cotidianas.
Los ingresos propios cubren aproximadamente el 74% del costo de funcionamiento. Esa brecha se viene acentuando en los últimos años, obligando a la empresa a depender del auxilio estatal.
De hecho, el presupuesto contempla $22.157 millones en transferencias corrientes del Tesoro Nacional y, aun con ese millonario aporte, el resultado económico proyectado arroja un rojo de $6.750 millones.
Los $35.818,4 millones destinados a remuneraciones equivalen a más de la mitad de los ingresos propios que FAdeA espera generar durante el año.
Esto significa que el volumen de negocios previsto no alcanza para sostener con ingresos comerciales siquiera la masa de remuneraciones proyectada y el resto de los costos de producción.
La fábrica necesita que el Estado complete una ecuación que debería resolverse, al menos parcialmente, con una cartera de trabajo mucho más amplia y previsible.
El problema histórico: falta de previsibilidad por morosidades de conducción política
Durante 2024 y 2025, FAdeA atravesó un período de incertidumbre contractual con el ministerio de Defensa y la Fuerza Aérea Argentina.
En mayo de 2025 se firmaron dos acuerdos que se encontraban entonces en la etapa final de aprobación por parte del ministerio de Defensa: uno por US$ 23,8 millones para la recuperación de aeronaves C/KC-130 Hércules, y otro por US$ 67,1 millones enfocado en el sostenimiento y modernización del sistema IA-63 Pampa III.
Nada se cumplió y dejó expuesto el problema estructural de una fábrica que necesita contratos plurianuales para planificar producción, compras, empleo e inversión.
Pasó la gestión de Luis Petri y ahora su sucesor Carlos Presti y poco ha cambiado, quizá la oficina de la secretaría de Investigación, Política Industrial y Producción para la Defensa a cargo de Mario Katzenell sea parte del problema.
Embraer: el contrato que aporta una lógica diferente
El programa C-390 Millennium de Embraer aparece como uno de los activos industriales más importantes de FAdeA. La fábrica argentina participa en el programa brasileño mediante la fabricación de componentes que se incorporan al avión producido por Embraer.
La importancia de este vínculo está en la lógica industrial: FAdeA participa de una cadena de producción internacional en la que existe un programa definido, una demanda externa y un producto destinado a distintos mercados.
El programa Embraer ofrece una vía concreta de inserción internacional, la fábrica sigue necesitando una agenda doméstica de contratos con las Fuerzas Armadas que permita ocupar de manera sostenida sus instalaciones y su personal.
Presupuesto 2027 para FAdeA: $4.383 millones para invertir frente a $110.495 millones para funcionar
El Presupuesto 2027 contempla apenas $4.383,9 millones de Inversión Real Directa, frente a los $110.495 millones de gastos operativos. La inversión equivale a alrededor del 4% del gasto necesario para operar la fábrica, se aprecia que es un margen muy pequeño para renovar equipamiento, incorporar tecnología, ampliar capacidades o desarrollar nuevas líneas de producción y modernizar la planta.
En este punto entrarían opciones salvadoras, entre ellas la más concreta de desarrollar una línea de coproducción del Pampa III con Méjico, un mercado estimado en más de 20 aeronaves de arranque.
Alternativa que el propio ministro refirió durante su última visita a la fábrica la semana pasada donde ratificó que su prioridad central es “abrir FAdeA al exterior y buscar mercados internacionales para el Pampa III”, mencionó México y Perú. La frase se repite en discursos de oportunidad sin marcar una agenda concreta que termina desalentando a los inversores.
Tres años sin paritarias y una pérdida de capital humano
A esta fragilidad financiera se suma una situación laboral que amenaza con convertirse en un problema industrial.
El secretario general del Sindicato de Trabajadores Aeronáuticos (STA) de Córdoba, Marcelo Bertorello, afirmó que los trabajadores de FAdeA llevan aproximadamente tres años sin negociación paritaria y sostuvo que los salarios se encuentran por debajo de la línea de pobreza.
“Nuestra fábrica necesita de forma urgente un plan plurianual, serio y verificable. No alcanza con un anuncio aislado” afirmó en alusión a palabras del ministro de Defensa pronunciadas en la recorrida por la empresa.

“Pedimos contratos firmes de mantenimiento con las Fuerzas Armadas, que le den previsibilidad a la fábrica, avanzar con el mantenimiento comercial, unidad de negocios que hoy está parada y concretar los proyectos de venta del Pampa, nuestro producto insignia que tiene mercado”, dijo el líder gremial Bertorello.
El dirigente también señaló que el personal se redujo hasta unos 565 trabajadores y que en un solo mes se produjo la salida de 87 empleados. La experiencia de un técnico que migra en búsqueda de mejor salario no se recupera de un día para otro, necesita de años de formación y práctica. La pérdida de personal especializado tiene un impacto directo sobre la capacidad de producción futura.
Si FAdeA pretende aumentar su participación en programas como el C-390 de Embraer, recuperar trabajos para la Fuerza Aérea Argentina y ampliar sus servicios de mantenimiento, necesita conservar una masa crítica de trabajadores capacitados.
“Defender FAdeA no es esconder sus números ni sostener indefinidamente su déficit, es ponerla a producir, con trabajo real y con contratos, nos alarma la falta total de anuncios del ministro sobre dos temas críticos, la recomposición salarial y la deuda con proveedores de casi 21 millones de dólares que tiene frenada la producción”, cerró Bertorello.
Fuente: Ámbito Financiero







