«¡La cascada!», le gritaron a Adorni, y en el aire dijo, «Es mi intimidad… el baño de mi casa».
Aunque durante el programa con Fantino se lamentó por incidentes anteriores y por las medidas de seguridad que toma como funcionario, la llegada de Manuel Adorni en la noche del jueves a los estudios de Neura fue sin grandes problemas, aunque en meddio de un alboroto de periodistas y curiosos.
El grito que prevalació entre el barullo aludió a un «hit» del escándalo por presunto enriquecimiento. «¡La cascada, Adorni!«, se escuchó de un voz de mujer.
Ya en el aire, Adorni se estaba autocalificando como «un tipo sencillo en el sentido del goce, de lo que me da felicidad«, cuando el entrevistador Alejandro Fantino, con una mezcla de tono cómplice y «picante», lo cortó: «Hubo gente a la que le dio un poco de vergüenza ajena cuando te empezaron a matar con la cascada».
«También es parte de mi intimidad… lo que tengo, lo que no tengo…», arrancó Adorni con la respuesta.
Intervino el abogado y panelista del programa, Agustín Rodríguez, quien dijo: «Lo de la cascada fue mala leche«.
«Ta bien, pero… el baño de mi casa«, respondió el jefe de Gabinete.

La cascada de Adorni, un «hit» del escándalo
El furor de comentarios, memes y repercusiones varias sobre la cascada de Adorni se dispararon con la declaración judicial de Matías Tabar, contratista a cargo de las refacciones en la casa de Adorni en el country Indio Cua, en Exaltación de la Cruz.
El socio del grupo Alta Arquitectura le confirmó al fiscal federal Gerardo Pollicita haber recibido 245.000 dólares en efectivo para las refacciones.
Si bien las mejoras fueron muchas, de lista de trabajos que aparecieron en una lista que presentó el contratista, la que más llamó la atención fue la cascada, que se añadió como una prestación a un pileta que ya existía en la propiedad.
Más allá del costo, la mención generó todo tipo de bromas y «gastes» vinculados al gusto del jefe de Gabinete.
Fuente: Perfil







