El jefe de Gabinete admitió que la compra de 18 aviones para aumentar la flota propia de la empresa estatal solo tiene la intención de aumentar su valor para luego venderla.
El jefe de Gabinete, Manuel Adorni, reconoció que la compra de 18 aviones para aumentar la flota de Aerolíneas Argentinas es solo «un paso en el camino hacia la irremediable privatización».
Bajo la figura de leasing, la aerolínea de bandera incorporará nuevas aeronaves en sus flotas Airbus y Boeing, junto a una inversión en asientos y conectividad por más de 65 millones de dólares.
Es que además de la adquisición de nuevos aviones, Adorni anunció 15 obras en 13 aeropuertos del país, entre los que se incluyen Aeroparque, Río Grande, Río Gallegos, Ezeiza, Formosa, Iguazú, Córdoba, Bariloche, Mendoza, entre otros.
«Por primera vez desde su estatización, Aerolíneas Argentinas va a incorporar 18 nuevos aviones a su flota utilizando exclusivamente fondos propios”, explicó Adorni.
Y agregó: “Esta inversión es posible gracias al proceso de racionalización que impulsó el Gobierno Nacional y que incluyó la baja del 18% de la planta de personal, la cancelación de rutas deficitarias, el cierre de sucursales y la concentración de operaciones en destinos estratégicos”.
Paradójicamente, el Gobierno sostiene que Aerolíneas es una empresa “deficitaria” y que por ese motivo lo mejor es venderla. Al mismo tiempo, la misma administración libertaria admite que este año la compañía no recibió ningún aporte del Tesoro Nacional y que las inversiones actuales se llevan a cabo con fondos de la misma firma estatal.
Más allá de las contradicciones, el Gobierno asegura que el objetivo ahora es fortalecer la posición de la empresa en el mercado local e internacional y concretar su privatización en 2026.
En otras palabras, la intención no es mejorar y ofrecer un mejor servicio a los usuarios de Aerolíneas sino ofrecer un negocio más atractivo para terceros. El Estado se encarga entonces de hacer una fuerte inversión para que luego un privado pueda adquirir una empresa sin necesidad de hacer grandes gastos y poder sacar importantes ganancias.
Fuente: Diagonales







