El fiscal Gerardo Pollicita no encontró evidencia de delito alguno. El que salió favorecido con la denuncia fue quien la impulsó: el jefe de la Casa Militar, que consiguió que Milei lo promueva para un ascenso.
La denuncia con la que el Gobierno justificó el cierre de la Sala de Periodistas de la Casa Rosada no tuvo eco en los tribunales de Comodoro Py. El fiscal Gerardo Pollicita pidió desestimar la presentación por supuesta revelación de secretos y violación de la Ley de Inteligencia Nacional que había formulado el jefe de la Casa Militar, Sebastián Ignacio Ibáñez, quien fue premiado recientemente con un ascenso que llegó al Senado para su ratificación.
El 22 de abril pasado, Ibáñez presentó una denuncia penal en la que decía que una emisión de la señal TN podría haber revelado secretos de Estado y violado la Ley de Inteligencia Nacional.
Tres días antes, la periodista Luciana Geuna había exhibido en su programa “¿Y ahora qué?” un informe que había registrado su colega Ignacio Salerno mientras paseaba con anteojos inteligentes –los mismos que suele usar la senadora Patricia Bullrich– por la Casa de Gobierno.
A Salerno le retiraron la acreditación para ingresar a la Casa Rosada, mientras Ibáñez presentaba una denuncia en los tribunales de Comodoro Py que sirvió como argumento para cerrar por unos días la Sala de Periodistas. La clausura coincidió con la visita de Peter Thiel, el magnate tecnológico que se dedica al big data y la vigilancia masiva, y con el crecimiento del escándalo en torno al patrimonio del jefe de Gabinete, Manuel Adorni.
En su presentación, Ibáñez justificó la denuncia al decir que la exhibición de espacios de la Casa Rosada e incluso de puntos de fuga podría poner en peligro a Milei en un contexto particularmente delicado: el de un conflicto bélico entre Irán y los dos principales aliados del Presidente, Estados Unidos e Israel.
La denuncia no tuvo demasiado vuelo. Después de reunir el material que había sido registrado por Salerno, el fiscal Pollicita entendió que nada de lo que se mostraba podía ser calificado como “secreto”.
En el dictamen al que accedió Página/12, el representante del Ministerio Público afirma que hay imágenes análogas en Google Maps o en YouTube. “Existen diversas fuentes públicas a partir de las cuales se ha divulgado la disposición física de la Casa Rosada, sin que aquello fuera interpretado como un riesgo para la seguridad nacional”, resaltó Pollicita.
“A partir del análisis del material originalmente adquirido y del expuesto al público en general, se corroboró que la actividad efectivamente realizada no se condice con la referida en la denuncia, en tanto no se obtuvieron ni revelaron al público imágenes que exhiban espacios secretos ni compatibles con la inspección de despachos, con la revelación ilícita del cronograma de reuniones de los funcionarios, con el registro de patrones de comportamiento del personal de seguridad y de los funcionarios ni con su ubicación habitual; a más de destacar que tampoco se exhibieron cuestiones vinculadas a sistemas de vigilancia y/o de seguridad, ni a los movimientos del Primer Mandatario, quien para ese entonces se encontraba en Israel, en un viaje oficial”, detalló el fiscal.
“En el entendimiento de que los hechos denunciados no configuran ilícito alguno, propiciaré aquí la desestimación de las presentes actuaciones por inexistencia de delito, teniendo en consideración que si bien corresponde al Estado la protección de los ciudadanos mediante el derecho penal como herramienta a tales fines, dicha función debe cumplirse dentro del límite de lo estrictamente necesario y por aplicación del principio de intervención mínima”, concluyó Pollicita.
Sin impulso fiscal, la denuncia se encamina hacia su archivo. El juez federal Ariel Lijo podría efectivamente desestimarla durante la jornada del miércoles.
El dictamen de Pollicita no es una buena noticia para Ibáñez, un militar encolumnado detrás de la secretaria general de la Presidencia, Karina Milei. Dentro del ámbito castrense se comentaba que Ibáñez había sobreactuado con la denuncia porque tendría en miras algún tipo de ascenso.
El 4 de mayo, efectivamente, Milei y su ministro de Defensa, Carlos Presti, pidieron una promoción para el general de brigada. El pliego llegó recientemente al Senado para su tratamiento.
Fuente: Pagina 12







