Beijing clasificó a «Israel» como «zona de alto riesgo» desde el inicio de la guerra contra la Franja de Gaza en octubre de 2023.
Los miembros del kibutz israelí Hanita, ubicado cerca de la frontera norte de Palestina ocupada, reclamaron 11 millones de dólares a la empresa Bale Vision, el fondo chino que controla 80 por ciento de la fábrica de lentes Hanita.
También, los demandantes acusaron a la compañía de negarse a ejercer la opción de compra de las acciones restantes del kibutz, según una demanda presentada ante el tribunal de «Tel Aviv».
En una carta de respuesta adjunta a la demanda judicial, el fondo chino declaró que Beijing clasificó a «Israel» como «zona de alto riesgo» (categoría roja) desde el inicio de la guerra contra la Franja de Gaza, e impuso una prohibición sobre cualquier nueva inversión del país asiático en la entidad ocupante, lo cual imposibilita ejecutar esta opción.
«Mientras esta restricción esté vigente, no existe posibilidad práctica de ejercer esta opción», añadió el fondo.
Según la demanda, el kibutz vendió en 2021 el 74 por ciento de la empresa Hanita Lenses, especializada en la fabricación de lentes intraoculares para uso médico, a Bale Vision por 35 millones de dólares.
De esta cantidad, se pagaron 25 millones de dólares a los miembros del kibutz, además de otros 10 millones que se invirtieron en la empresa.
Como parte de los acuerdos, el fondo chino otorgó a los accionistas minoritarios restantes la opción de obligarlo a comprar sus acciones por aproximadamente 9,5 millones de dólares, valoradas actualmente en unos 11 millones, antes de principios de diciembre de 2025.
El kibutz alegó que su participación se redujo aún más en dos acuerdos posteriores firmados en 2022, lo que permitió al fondo chino poseer aproximadamente el 80 por ciento de la propiedad.
Una de las reducciones se produjo tras una inversión adicional de siete millones de dólares, mientras que otra reducción estuvo vinculada a una inversión futura de ocho millones que aún no se ha ejecutado.
En diciembre, el kibutz notificó al fondo su intención de ejercer su opción. La demanda indicó que la remuneración era urgentemente necesaria debido a la guerra.
Además, argumentó que había sido excluido de la gestión de la empresa y de la junta directiva, dirigida centralmente por representantes del propietario chino, sin celebrar reuniones.
Sin embargo, el fondo citó dos razones para rechazar seguir adelante: las graves pérdidas operativas y lo que describió como la prohibición del gobierno chino de invertir en «Israel» desde la guerra.
Pérdidas millonarias para Bale Vision
En una carta fechada en diciembre, el director de Bale Vision y director ejecutivo interino de la fábrica, Liu Yuxiao, escribió que la empresa acumulaba pérdidas operativas de aproximadamente 15 millones de dólares durante tres años y deudas bancarias de unos cuatro millones, lo que la dejó en grave dificultad financiera a principios de 2025.
Yuxiao indicó que asumió el cargo de director ejecutivo en marzo de 2025 en un intento por evitar la quiebra, y la empresa ahora estaba encaminada a alcanzar el punto de equilibrio operativo este año.
No obstante, argumentó que las discusiones sobre esta opción eran prematuras y podrían poner en peligro la frágil recuperación.
Volvió a señalar las restricciones políticas, afirmando que las limitaciones del gobierno chino obligaron al fondo a depender de préstamos de accionistas en lugar de inyectar nuevo capital, lo que limitó su capacidad para financiar la empresa.
Fuente: Al Mayadeen Español







