La gestión Milei lanzó un video que mezcla el testimonio de una nieta recuperada con el de un hijo de víctima de la guerrilla, y presenta esa operación como “memoria completa”.
El Gobierno difundió este lunes un polémico video con motivo del 50° aniversario del golpe de Estado del 24 de marzo de 1976. El trabajo, titulado «Día de la Memoria por la Verdad y la Justicia completa», retoma la postura oficial de equiparar la violencia estatal durante la dictadura con la ejercida por las organizaciones guerrilleras de los años 70.
Un adelanto del video se emitió anoche en redes sociales. Las imágenes incluyen los testimonios de dos personas: una nieta recuperada, apropiada por un policía condenado por delitos de lesa humanidad, y el hijo de un coronel del Ejército secuestrado y asesinado por el Ejército Revolucionario del Pueblo en 1974.En el relato en off, el video sostiene que «en el año 2003 el Gobierno Nacional Argentino lanzó una campaña política empleando cuantiosos recursos públicos» con una visión que califica de «sesgada y revanchista», que «en lugar de sanar las disputas del pasado solo las exacerbó».
También afirma que «este Gobierno se dispuso por primera vez a dar vuelta la página dándole visibilidad a la historia completa» y advierte que, cuando la memoria «se presenta de forma parcial, deja de ser memoria y se convierte en un instrumento de manipulación».
Las políticas de derechos humanos de administraciones anteriores son calificadas en el video como un «fatal experimento narrativo que le costó miles de millones de dólares a los argentinos».
Uno de los testimonios es el de Miriam Fernández, hija biológica de los desaparecidos Carlos Simón Poblete y María del Carmen Moyano, vistos por última vez en mayo de 1977. Fernández mantiene el apellido del policía que la inscribió como hija propia, Armando Fernández, lo que la llevó a un largo litigio con Abuelas de Plaza de Mayo. Es la nieta recuperada número 127 según la numeración de esa organización.
En el video, Fernández dice haber vivido su historia «como hija de militares y como hija de desaparecidos» y se pregunta: «Si yo puedo mirar para adelante y conciliar una historia completa, ¿por qué no lo puede hacer la Argentina?». Sus palabras fueron contundentes: «Dejemos el pasado en paz, porque a mí mi familia biológica no me la va a devolver nadie, y el dolor que yo viví con mi familia de militares tampoco».
Sobre Armando Fernández, dijo: «Es mi papá, le guste a quien le guste, sin negar que también tengo mis papás biológicos».
El otro testimonio es el de Raúl Larrabure, hijo del militar Argentino del Valle Larrabure, secuestrado y asesinado por el ERP en 1974 mientras se desempeñaba como subdirector de la Fábrica Militar de Pólvoras y Explosivos de Villa María. Según su relato, su padre estuvo retenido en lo que sus captores llamaban «cárceles del pueblo», en condiciones que describió como «infrahumanas»: un camastro, un baño portátil, simulacros de fusilamiento y torturas. El cautiverio duró 372 días, «el secuestro más largo de la historia argentina», según destacó.
«Queremos que la verdad completa se imponga y que los chicos puedan discernir qué estuvo bien y qué estuvo mal, porque nosotros somos testigos de esa época», afirmó Larrabure. Al igual que Fernández, brindó su testimonio en el Salón Blanco de la Casa Rosada. También sostuvo que durante los años de los juicios por delitos de lesa humanidad se impuso «una historia falaz».
Fuente: Diagonales







