El manejo dependerá de la secretaría de Comunicación, que encabeza Javier Lanari. Según Casa Rosada, su objetivo será responder a las “falsedades” y supuestas “operaciones mediáticas”
El Gobierno de Javier Milei lleva como estandarte la bandera de la libertad. Aunque a decir verdad, no toda libertad es aceptada y defendida por el oficialismo; en especial, la libertad de prensa. El Presidente y sus funcionarios se han cansado de atacar e insultar a medios y periodistas que osan criticar la gestión libertaria. Ahora, con el impulso personal de Santiago Caputo, Casa Rosada lanzó la llamada Oficina de Respuesta Oficial con el supuesto objetivo de desmentir “falsedades y operaciones mediáticas”.
Para una gestión que sostiene que uno de sus objetivos principales es “achicar el Estado”, es una administración que gasta muchos recursos y toma personal en sectores como la Secretaría de Comunicación. La nueva oficina anunciada este jueves justamente funcionará bajo la órbita de esa área, ahora conducida por Javier Lanari.
A pesar de que el mísmísimo Javier Milei y varios dirigentes libertarios han difundido fake news en innumerables oportunidades, desde el Ejecutivo sostuvieron que la tarea de la Oficina de Respuesta Oficial será dar respuesta y confrontar la “desinformación”, que -por supuesto- asocian a medios opositores.
El objetivo, según el oficialismo, es “desmentir activamente la mentira, señalar falsedades concretas y dejar en evidencia las operaciones de los medios y la casta política”. A través de un comunicado oficial, la administración libertaria sostuvo que limitarse a informar resulta insuficiente “si la desinformación avanza sin respuesta”.
“Vamos a combatir la desinformación brindando más información, todo lo contrario a lo que los sectores políticos vinculados a la izquierda hacen cuando gobiernan, donde buscan censurar a los opositores tanto en los medios tradicionales como en las redes sociales. Esta decisión es contundente: estamos sumando una voz oficial para desmentir operaciones, lo contrario a la censura. El derecho a la libertad de expresión es sagrado para esta administración”, afirmaron.
“Desde el primer día, este Gobierno decidió dejar de financiar relatos con pauta oficial y sostener estructuras que confundieron periodismo con negocio político. Desde entonces, la mentira se volvió más ruidosa. Por eso, además de informar, es necesario desmentir con claridad y sin rodeos”, añadieron aunque olvidaron mencionar que en lugar de pauta oficial han repartido y reparten fondos millonarios a través de empresas estatales como YPF a medios amigos.
A diferencia de la pauta oficial que está regulada por ley, el reparto de publicidad es más bien discrecional. En otras palabras se trata de una pauta camuflada. En 2024, por ejemplo, YPF gastó más de 900 mil millones de pesos en publicidad. En el primer semestre de 2025 ese gasto creció un 5,4% real y su distribución fue realizada a discreción.
En un contexto en el que elo Estado nacional reparte fondos de manera arbitraria entre medios de comunicación y ataca a periodistas opositores, la creación de la denominada Oficina de Respuesta Oficial no parece casual.
Cabe recordar que hace tan solo unos meses, en noviembre del año pasado periodistas argentinos denunciaron ante la Comisión Interamericana de Derechos Humanos de la OEA ataques, amenazas y discursos estigmatizantes promovidos desde el propio Gobierno nacional.
En cualquier parte del mundo, la promoción de discursos de odio, ataques constantes a la prensa y la divulgación de fakenews son parte de un plan que atenta deliberadamente contra la libertad de expresión. Argentina no es la excepción.
Sin embargo, desde el oficialismo aseguraron que la nueva dependencia “no busca convencer ni imponer una mirada” y que, por el contrario “tiene por objetivo que los ciudadanos puedan distinguir hechos de operaciones y datos de relatos”.
“La democracia no se fortalece cuando se tolera la mentira, sino cuando se la expone. La Oficina de Respuesta Oficial existe para eso: para que la desinformación no quede sin respuesta y para que la verdad vuelva a ser información”, completaron.
Fuente: Diagonales







