Los seleccionados son dos grupos nacionales asociados a empresas del exterior. Aysa distribuye agua en el AMBA a 14 millones de usuarios. El ministro Caputo utilizaría los dólares de la venta en pago de vencimientos de deuda, equilibrio fiscal y sostenimiento del plan económico.
El gobierno nacional dio un paso más en la privatización de la empresa AySA (Aguas y Saneamientos Argentinos) y le dio luz verde a los paquetes técnicos de dos consorcios nacionales asociados a empresas internacionales.
Los seleccionados de entre los 17 oferentes que se presentaron son Rowing-Arcos-Transclor-PHX, que tiene como uno de sus referentes al empresario Mauricio Filiberti, quien ya provee de insumos a Aysa; y la otra oferta corresponde a Roggio ROAS Sociedad Anónima Unipersonal y otros.
El trámite es parte del proceso de licitación del 90 por ciento de las acciones que el Estado tiene en la empresa que provee el servicio de agua potable y cloacas, pero a la vez es una antesala a la selección definitiva de los oferentes.
“Avanza la privatización de Aysa”, celebró el ministro de Economía, Luis Caputo, que reutilizará los dólares de la venta de esa empresa estatal en el pago de los vencimientos de deuda, la manutención del mentado equilibrio fiscal y el sostenimiento del plan económico agrietado.
A través de un posteo en las redes sociales, el titular del Palacio de Hacienda indicó que el futuro operador estará “obligado a cumplir con las obligaciones de inversión de más de 2.000 millones de dólares en cinco años”.
“Durante el primer ciclo de cinco años, el esquema establece que el nivel tarifario vigente al momento de su presentación se mantenga constante en términos reales”, agregó para no asustar a los usuarios, a quienes ya se les multiplicó varias veces los valores del servicio.
El proceso de privatización comenzó en mayo pasado, cuando la cartera económica anunció que el Estado se despegaría del 90 por ciento de las acciones de AySA y que mantendrá el 10 por ciento restante en manos de los trabajadores. El argumento fue refundar una empresa para “promover la competencia” en el servicio, más allá de que se trata de un servicio esencial.
La empresa de aguas es una de las que fueron incluidas en la Ley Bases, aprobada en 2024, como sujetas a privatización. Distribuye de agua en el Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA) y alrededores, y suma al menos 14 millones de usuarios.
Para preparar el terreno, el gobierno nacional había quitados los subsidios estatales a ese servicio. Por eso, mes a mes las tarifas suben por encima del índice de inflación a pesar de que no se crearon nuevas redes y que el servicio sigue estancado, salvo para reparaciones domiciliarias.
Según un comunicado que confirmó la selección de dos oferentes, el esquema post privatización establece un Plan de Acción 2027-2031 de cumplimiento obligatorio, que contempla inversiones por 2,89 billones de pesos, a valores de diciembre de 2025 y sin IVA.
El contrato fija metas de cobertura para 2031 de 75,3 por ciento en agua y 63,9 por ciento en cloacas, que deberán alcanzar como mínimo 90 y 75 por ciento al finalizar el plazo inicial de 30 años. A su vez, en el primer ciclo tarifario de la nueva AySA privatizada se pagarán en IVA 400 millones de dólares y de Ingresos Brutos 350 millones de3 dólares.
Fuente: Pagina 12






