El CEO de la Cámara de Comercio de EE.UU. en Argentina enumeró una serie de leyes que deberían aprobarse para empezar a invertir en el país. Spoiler: son todas normas que impulsa el Gobierno nacional.
La reforma laboral, la modificación del Código Penal y la flexibilización de la protección de recursos naturales, son algunos de los ítems en el pliego de condiciones de los empresarios estadounidenses para invertir en la Argentina. Se trata de condiciones que, parecería, el Gobierno pretende cumplir al pie de la letra.
El titular de la Cámara de Comercio de Empresarios de Estados Unidos en la Argentina (AMCHAM), Alejandro Díaz, dejó en claro que si bien ven con optimismo la política que lleva adelante el gobierno de Javier Milei, no es suficiente para desembolsar grandes inversiones. En cambio, para que ello suceda hay un “grupo de leyes” que debería aprobarse en el Congreso.
Para sorpresa de los distraídos únicamente, las leyes que exige el empresariado norteamericano son las mismas que impulsa el Gobierno nacional y algunas que estaban presentes en la Ley Bases original, pero que no se aprobaron.
El pliego de condiciones de la AMCHAM incluye una reforma laboral y tributaria, modificaciones en la ley de glaciares, ajustes en la llamada “inocencia fiscal” y una reforma al Código Penal.
Según el propio Díaz, ese paquete de leyes debería entrar “en las próximas semanas” para ser tratado en extraordinarias. Se refería a la Ley de Bases 2, una mega iniciativa redactada a medida entonces de los empresarios estadounidenses.
Cabe recordar que la flexibilización de la Ley de Glaciares, había sido incluida dentro de la Ley Bases inicial. Ahora se sabe que era una exigencia del lobby de Estados Unidos. Díaz sostuvo que la norma que protege los glaciares en Argentina afecta directamente la actividad minera.
En concreto, la AMCHAM quiere eliminar la definición de áreas preglaciares para habilitar actividades de exploración y explotación en zonas que actualmente están protegidas.
La administración libertaria ya intentó cumplir con ese requisito, pero no tuvo éxito. Sin embargo, ahora volverá a intentarlo.
Pero los glaciares no son lo único que quieren los empresarios norteamericanos. También reclamaron infraestructura y cuestionaron la falta de obras estratégicas para el traslado de la producción. En este punto el CEO de la AMCHAM resaltó particularmente el caso de la Hidrovía, que «todavía no está licitada”.
Además, reclamaron cambios en el régimen de responsabilidad fiscal, una reforma del Código Penal vinculada a los delitos económicos y la remoción de trabas regulatorias en minería y servicios.
A cambio, el empresariado norteamericano prometió una inversión acumulada de USD 180.000 millones; siempre y cuando se aprueben todas las leyes incluidas en su pliego de condiciones. Algunos malpensados podrían hablar de extorsión, pero se trata de un simple pedido que el Gobierno está ansioso por cumplir. Ahora habrá que ver qué hace el Congreso.
Fuente: Diagonales







