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Katopodis candidato y sucesor de Kicillof

El ministro de infraestructura bonaerense pretende ser la continuidad de Kicillof en la PBA y empujar al gobernador hacia la Rosada. La carrera en tres etapas, donde lo primero es ganarse la candidatura del MDF. Defensa de las PASO contra “la lapicera y las decisiones de cúpula”. “Territorio, cercanía y mucho contacto con la gente”, pronostican desde su entorno.

Por primera vez en mucho tiempo, la sucesión del gobernador bonaerense se discutirá en un peronismo sin un liderazgo unificado y con el poder de inclinar la balanza hacia alguno de los siempre múltiples aspirantes al Sillón de Dardo Rocha. Con el paréntesis de la PASO en 2015 entre Aníbal Fernández y Julián Domínguez, en la que igualmente terminó imponiéndose la opción impulsada por el entonces indiscutido liderazgo de CFK, la definición sobre la candidatura peronista a la gobernación bonaerense tuvo dueños definidos al menos desde los inicios del kirchnerismo hasta hoy. Con un peronismo dividido en tribus enfrentadas entre sí, el 2027 asoma como el año en que la sucesión bonaerense deberá discutirse como hace tiempo no pasa. Y ya hay varios aspirantes anotados en cada campamento para esa compulsa.

Diagonales comenzó un ciclo de notas en el que se recorrerá el pasado, el presente y la proyección de los aspirantes a la sucesión de Kicillof. Perfiles, mirada política y posicionamientos en la interna de los dirigentes de cada espacio que ya se largaron a la carrera hacia el 2027. De dónde vienen, dónde están hoy y hacia dónde quieren ir los candidatos del peronismo para la madre de todas las batallas.

GABRIEL KATOPODIS: LA CONTINUIDAD COMO HORIZONTE, LA CERCANÍA COMO MÉTODO

“Me lo han preguntado y he dicho que sí, pero no necesito un cargo para hacer campaña. Lo hice en 2023 subiéndome a los trenes y recorriendo mucho. Hoy lo más importante es terminar con esto que estamos viviendo con Milei”. Palabras más, palabras menos, esa viene siendo la respuesta de uno de los aspirantes a la sucesión de Kicillof en sus últimas intervenciones públicas, cada vez que le consultan si quiere ser gobernador. Gabriel Katopodis, ministro de Infraestructura del Gobierno bonaerense, se lanzó oficialmente hacia un objetivo que viene construyendo hace tiempo: llegar al Sillón de Dardo Rocha y empujar la llegada de Axel Kicillof a la Rosada.

El ministro cuenta para eso con el aval del gobernador, que habilitó a todos los pretendientes a que “caminen” hacia 2027, con la premisa de que quien mejor mida en el momento de las definiciones tendrá su acompañamiento en la disputa por la sucesión. Katopodis camina y se tiene fe, en parte porque viene caminando hace tiempo. Con cuatro años como ministro de Obras Públicas de Alberto Fernández y otros tres al frente de la infraestructura bonaerense, el “griego” acumula un kilometraje territorial y un nivel de conocimiento que muchos de sus contendientes podrían envidiar, además de un perfil totalmente orientado hacia un eje que será determinante en la campaña 2027: la obra pública.

“En 2023 hubo tres referentes de la campaña: Sergio, Axel y Gabriel. A cada lugar que va le recuerdan su militancia en los trenes”, dicen cerca del ministro en relación a una serie de episodios de la campaña de ese año que instalaron una imagen en torno a su militancia de cercanía. Ese perfil, que en su entorno resaltan como algo natural de su personalidad, será desde el cual estructurará una campaña en la que desde su equipo ya avisan que habrá que descontar actos grandilocuentes. “Territorio, cercanía y mucho contacto con la gente”, pronostican.

Katopodis inició una carrera de postas hacia la gobernación bonaerense. El ministro en modo candidato piensa en tres etapas. Primero, convertirse en el candidato del MDF de Kicillof. Luego, ganarle una PASO al resto de los candidatos del peronismo. Finalmente, imponerse al candidato libertario, que en sus cálculos será Diego Santilli. Para todos esos pasos se tiene confianza plena. Porque cree que está logrando expresar la continuidad de Kicillof con un impacto mayor al del resto de los aspirantes del kicillofismo, porque considera que dentro de la oferta del bloque kirchnerismo/Frente Renovador ningún contendiente “trae más” que él para ampliar al peronismo, y porque está convencido de que Santilli no podrá despegarse de la motosierra de Milei que ya fue rechazada en la PBA.

Con esa hoja de ruta Katopodis se mueve embanderado en la premisa de que los candidatos del peronismo deben salir de las urnas y que no hay margen para acuerdos de cúpula. “¿Cuál es el mejor candidato del peronismo en la PBA? el que elija la gente”, dijo en una entrevista reciente con Data Diario. No es esa la única posición que comparte con Kicillof. El ministro lanzó últimamente importantes definiciones en términos de línea económica que se tocan con la mirada del gobernador. Habló de un shock de obra pública si el peronismo gana las elecciones, de la necesidad de captar parte de la renta extraordinaria de sectores como el energético y de que las cuentas fiscales ordenadas sólo sirven si se enmarcan en un plan de desarrollo, algo de lo que el modelo de Milei crece por completo. El candidato para la continuidad de la gestión bonaerense apuesta a su militancia de cercanía para que el peronismo vuelva al poder representado por Kicillof.

DE DÓNDE VIENE

Katopodis arrancó su militancia de muy joven ligado a la acción social de la Iglesia en su barrio natal de Belgrano. Su relación con Nancy Cappelloni fue un detonante que lo llevó al distrito de San Martín: la vida en la Capital era muy costosa para la joven pareja, que aprovechó una casa de los abuelos de Katopodis en el municipio desde el cual erigiría luego toda su carrera política. Ya recibido de abogado, su militancia en San Martín comenzó desde las zonas periféricas hacia el centro, desde los sectores populares hacia la clase media, con el espacio “Compromiso por San Martín”, que fundó, entre otros, con el actual intendente Fernando Moreira. 

Su recorrido por la gestión pública inició entre el 2003 y el 2005, período en el que se desempeñó como Gerente General del Fondo de Capital Social dentro del Ministerio de Desarrollo Social bajo la presidencia de Néstor Kirchner. De allí pasó a la Subsecretaría del Ministerio de Desarrollo Social de la PBA, durante el mandato de Felipe Solá, área que comandó hasta el 2008. En el medio, tuvo su primer intento por ser intendente de San Martín: en 2007 se presentó por el PJ para disputar con el entonces jefe comunal, Ricardo Ivoskus, quien finalmente resultó reelecto.

Katopodis persistió y en 2011, a partir de su cercanía con Florencio Randazzo y Sergio Massa, obtuvo una boleta para disputar el distrito con Daniel Ivoskus, hijo del intendente y candidato por el Frente Para la Victoria. El Frente Social de la Provincia de Buenos Aires, que llevaba a Katopodis como candidato a intendente y a CFK como candidata a presidenta en lo que se llamaba entonces “boleta blanca”, perdió en las primarias pero dio vuelta la elección, ganando por 7 puntos en un batacazo histórico que recuperó para el peronismo un distrito que había perdido con la UCR en 1999.

Los años de su primera intendencia lo llevaron a distanciarse primero del kirchnerismo y a participar del armado del Frente Renovador de Sergio Massa, para luego volver a acercarse a CFK y revalidar su lugar de jefe comunal en 2015 como candidato del FpV. En 2017 Katopodis acompañó el armado de Florencio Randazzo y Alberto Fernández que enfrentó a Unidad Ciudadana, y el en 2019 volvió a ganar con el peronismo unido bajo el FdT, alcanzando el 54,85% de los votos y convirtiéndose en el candidato más votado de la historia de San Martín. Alberto Fernández lo convocó como ministro de Obras Públicas, por lo que Katopodis no llegó a asumir su tercera intendencia en San Martín. Fue uno de los pocos ministros que cumplió todo el período del FdT al frente de su cartera, y cuando alguien recuerda sus idas y vueltas con kirchnerismo, desde su entorno responden “no te olvides que Cristina le dio la mano y dijo que él es de los funcionarios que sí funcionan cuando ya estaba todo roto con Alberto”.

La relación con el kirchnerismo hoy por hoy no atraviesa las tensiones que tuvo en otros momentos. El ministro bonaerense es uno de los funcionarios kicillofistas  más enfáticos a la hora de referirse a la situación de la ex presidenta. «Es una guachada, una hijaputez lo que está viviendo Cristina. Está claro que es inocente y que tenemos que hacer todo lo que tengamos que hacer, es una preocupación de Axel y de todos nosotros dar en todos los planos y en todos los niveles», señaló en una etrevista con Data Diario. Meses atrás fue uno de los pocos dirigentes del MDF que fue al acto de La Cámpora en Parque Lezama cuando se cumplió un año de la dentención de la ex presdienta.

La derrota nacional del 2023 volvió a llevar a Katopodis a la PBA, esta vez de la mano de Axel Kicillof y al frente de la infraestructura provincial. El ministro se ganó la confianza del gobernador, que lo ubicó como primer candidato en la elección provincial de la Primera Sección electoral en 2025. En la previa, muchos sectores del peronismo daban esa contienda casi por perdida y firmaban un resultado ajustado contra el buen candidato de La Libertad Avanza, el entonces intendente de Tres de Febrero, Diego Valenzuela. Las urnas dejaron otro batacazo y Fuerza Patria ganó por casi 11 puntos de ventaja y el 47,57% de los votos. Con ese antecedente y 7 años realizando visitas y recorridas semanales al conurbano y el interior de la PBA por sus dos gestiones como ministro, Katopodis cree que llegará al 2027 con pergaminos suficientes para ser el candidato del MDF, ganar la interna y disputar la gobernación con LLA.

DÓNDE ESTÁ

Katopodis encontró en el MDF un espacio totalmente compatible con su trayectoria política. La decisión de Kicillof de construir un armado propio pero sin terminar de romper ni distanciarse de los votantes de CFK, el perfil productivo, de gestión y desarrollista del espacio, y la impronta de cercanía que el gobernador también tiene entre sus atributos explican bien el sentido de pertenencia del ministro en el armado del gobernador. “Lo he conocido mucho más en estos tres años y lo veo con la decisión de ir para adelante, no hay muchos dirigentes que hoy estén diciendo ´estoy para hacerme cargo de la Argentina´”, dijo en una entrevista reciente en El Destape sobre Kicillof.

El ministro bonaerense cree que Kicillof no va sólo por una candidatura sino que tiene la voluntad de construir poder propio y no repetir la experiencia de Alberto Fernández. Por eso, para ambos la legitimidad de ganarse las candidaturas en unas PASO es determinante. Katopodis lo repitió en cada una de sus últimas entrevistas. “El peronismo tiene que abrir, tienen que circular cosas nuevas. En eso estamos de acuerdo todos. Y si el primer paso para eso es encerrarnos en una pieza y decidir las listas así, es ridículo. Tenemos que abrir, dejar que la gente participe”, expresó en Data Diario.

“No está para acuerdos de cúpula que vengan desde arriba. Tenemos que garantizar que la gente decida, porque el que llegue va a tener que llegar con mucha autoridad política para poner a la Argentina en un sendero razonable. Lo mejor que le puede pasar al peronismo para ampliar y ser realmente convocante es que todos los sectores participen y la ciudadanía decida. Hay que romper con la inercia con la que viene el peronismo, es muy necesario dirimir las diferencias en una interna”, reforzó en El Destape.

En el entorno de Katopodis sostienen que “el griego” no está buscando una candidatura de consenso ni piensa otro escenario que el de ir a competir a una interna por ese lugar. Creen que Kicillof es el mejor candidato posible a nivel nacional y que eso también favorecerá a quien lo acompañe en la boleta como gobernador. Por eso, la primera etapa de su estrategia es ganarse ese lugar dentro del MDF. “Siento que tengo la experiencia, fui intendente, ministro a nivel nacional, ahora provincial, conozco la provincia, la recorro todo el tiempo y sé cuáles son los desafíos que tendríamos en una etapa del futuro”, le dijo al periodista Gabriel Sued, poniendo sobre la mesa el capital con el que cree que cuenta y que lo ubicaría con más chances que otros miembros del MDF que también quieren ser.

“De Sergio para abajo se tiene confianza contra cualquiera”, explican cerca del ministro en relación a una posible PASO contra un representante del otro polo de la interna peronista. Desde esa mirada, Massa aportaría muchas cosas con una eventual candidatura pero su barrera es la imagen y peso de la experiencia del FdT. Con respecto a otros postulantes del universo kirchnerista, del massismo o la Liga de Intendentes, cerca de Katopodis trazan una comparación. “¿Qué traen?”, preguntan en torno a las posibilidades de los posibles candidatos para ampliar lo que el peronismo ya tiene.

Al momento de enumerar lo propio en la comparación, la lista incluye “militancia, una campaña en la que garantiza matarse laburando”, el apoyo directo de intendentes del conurbano y una veintena del interior de la PBA, su perfil dialoguista con sectores productivos y una buena performance en las regiones más hostiles para el peronismo de la provincia: “le va muy bien en el interior, es un peronista que muchos sectores se permitirían votar porque lo conocen, porque ya recorrió muchas veces la provincia”, explican. Un repaso rápido por su cuenta de X da cuenta en los primeros posteos de ese capital que el ministro pretende poner sobre la mesa: reuniones con Pymes del interior provincial, inauguraciones de obras públicas y encuentros con la Sociedad Rural de Mar del Plata y la de Mar Chiquita.

Otro aspecto desde el que Katopodis se posiciona para discutir su candidatura es el impacto nacional que logra con algunas de sus intervenciones. Recientemente fue la cara visible de una denuncia del Gobierno bonaerense contra la privatización de AySA por parte de la administración libertaria. Poco antes presentó una denuncia penal contra Milei y Caputo por los delitos de malversación de caudales públicos, incumplimiento de los deberes de funcionario público, retardo injustificado de pagos y administración fraudulenta, a raíz de la inmovilización y desvío de recursos que tenían que ir al Fondos Hídrico. Antes había denunciado a los representantes del Ejecutivo por la retención y el desvío de fondos que tenían que ir a obras viales.

“El tipo no se queda en la denuncia en los medios. Va y pone el cuerpo, planta una bandera denunciando el cierre de pymes y lo reprimen, lleva a los intendentes a la puerta de Economía, de cualquier cosa arma un kilombo que llega a la agenda nacional”, explican cerca del ministro, recordando el episodio de mayo de este año cuando fue preprimido en la General Paz tras denunciar que Milei había “fundido” a 25.000 pymes junto a empresarios y trabajadores. “Poner el cuerpo y que cuando la gente que la está pasando mal nos mire nos vea concentrados en solucionarle los problemas y no enredados en una interna”, sintetizó Katopodis en una entrevista con Data Diario.

Una línea delgada que Katopodis tendrá que saber recorrer pasa por ser el candidato de la continuidad y, a la vez, ofrecer alguna novedad sin tensionar con los resultados de la gestión bonaerense. En ese sentido, los planteos del ministro irán por profundizar lo realizado por la administración de Kicillof y proponer cambios que agilicen la gestión. En sus equipos se discute cómo mejorar la matriz tributaria provincial y remover trabas burocráticas que le den otro dinamismo a gestión de los recursos.

Los planteos del ministro irán igualmente muy pegados al discurso nacional de Kicillof. En ese sentido, Katopodis ya dejó declaraciones importantes en relación al modelo que el MDF planteará para el país. Habló de “un shock de obra pública que permita recuperar 200.000 empleos”, expresó que “la energía tiene que ser más barata para los argentinos” y que “hay que capturar parte de la renta” que hoy en día entra por el superávit energético.

En su entrevista al Destape, Katopodis fue contundente en relación a la discusión sobre el orden de las cuentas fiscales y la redistribución del ingreso: “Estamos convencidos de que es necesario tener cuentas públicas ordenadas pero no de cualquier manera. La estabilidad es parte de un proceso de desarrollo que tiene que ser integral y tiene que pensarse. Axel tiene una Argentina en su cabeza donde las cuentas públicas tienen que estar ordenadas pero la distribución del esfuerzo tiene que ser mucho más parejo. La gente, la clase media, los trabajadores, vienen haciendo un esfuerzo enorme, un sacrificio en estos últimos tres años que no pueden más, y el esfuerzo en la etapa que viene lo van a tener que hacer otros sectores que tienen muchísima más capacidad y vienen teniendo ganancias extraordinarias hace tiempo”.

A contramano de la cautela que otros recomiendan, Katopodis ya salió a la cancha convencido de que si logra ir a una interna como candidato bonaerense del MDF tiene todas las chances de ser el próximo gobernador. “La gente en la provincia utiliza el Estado, ¿qué les va a ofrecer Santilli o el que se a de ellos? ¿Más motosierra?”, resumen en su entorno. Hacia esa candidatura va el candidato de cercanía, que quiere encarnar la continuidad de Kicillof en la PBA militando entre las estaciones de trenes y las reuniones con empresarios y el sector agropecuario.

Fuente: Diagonales

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