En declaraciones tras un encuentro sobre salud mental en Florencio Varela, el gobernador se refirió a la votación en Diputados. “Cuando pensábamos que se había llegado al límite de crueldad, el Gobierno nacional vuelve a castigar al pueblo”, sentenció, y apuntó a la Cámara Alta para que no deje pasar la reforma.
Este jueves Axel Kicillof participó de un encuentro sobre salud mental con 360 estudiantes del nivel secundario en Florencio Varela, junto al ministro de Salud Bonaerense, Nicolás Kreplak, la directora general de Cultura y Educación, Flavia Terigi y el intendente Andrés Watson. A la salida del evento, el gobernador se refirió a una de las medidas más polémicas impulsadas por el Gobierno nacional en los últimos días, la modificación del régimen de Zona Fría, que implica la quita de subsidios al gas a millones de argentinos y pega en la PBA como en ninguna otra provincia.
“La verdad que es muy tremendo y terrible lo que nos estamos enterando, que es que el Gobierno consiguió que la motosierra viniera con apoyo del Congreso Nacional, lo que pone en riesgo las tarifas y por lo tanto las condiciones de vida de millones de argentinos en todo el país”, sentenció Kicillof. En concreto, la población afectada sería un total de 3.350.000 usuarios a nivel nacional que perderían el beneficio, de los cuales 1.240.000 serían hogares ubicados en 94 municipios bonaerenses. Kicillof insistió en que “lo hemos expresado, nos parece un gran error porque esto va a tener consecuencias de todo tipo sobre una población que está con dificultades a fin de mes”.
El gobernador bonaerense criticó la actitud del Gobierno nacional y contrastó la quita de los subsidios a las zonas más necesitadas con lo que pasa en otras partes del mundo: “En todo el planeta tenemos gobiernos que ante el aumento de los combustibles y la energía en todas sus formas por el conflicto bélico en Irán. Todos menos Milei, que lo que hizo fue transferir los costos a los hogares, a los tanques de nafta, al gas, a la electricidad, y ahora se agrega lo de la zona fría”. En línea con lo que viene planteando sobre la deserción del Estado nacional en relación a sus responsabilidades con la sociedad, Kicillof agregó: “Yo pensé que ya se había llegado en el termómetro al límite de la crueldad, del abandono, pero evidentemente no”.
El gobernador bonaerense apuntó también contra el titular de Economía, y se refirió a la difícil situación que atraviesan millones de hogares argentinos para afrontar la vida cotidiana en medio de la crisis: “Lo escuchaba al ministro Caputo decir que ya no se puede ajustar más. Hace un montón que ya no se puede ajustar más, porque la gente no puede pagar las cuentas, el alquiler, no llega a fin de mes, hay problemas no sólo de remedios, de acceso cuestiones básicas sino que ya estamos empezando a ver que, producto de la desocupación y la caída de los salarios, la vida entera se hace imposible, se complica para una proporción inmensa de argentinos, argentinas y bonaerenses”, afirmó.
Kicillof viene posicionándose en los conflictos que afectan a la sociedad como un líder dentro de la oposición a Milei. Esta semana llamó a movilizar por la salud pública en la Marcha Federal de la Salud, que el Gobierno bonaerense empujó con fuerza. La semana pasada había hecho lo mismo con la Marcha Federal Universitaria, de la cual participó junto a funcionarios e intendentes. En relación a esta nueva medida impulsada por el oficialismo nacional, que golpeará con fuerza los bolsillos argentinos y particularmente los bonaerenses, Kicillof volvió a plantearse como el antagonista de Milei, presionó al Senado para que no apruebe la modificación, y avisó que la PBA irá a la Justicia para impugnar la quita de subsidios.
“Hay partes de la ley que están mal directamente, que son ilegales, así que veremos cómo hacemos ante la Justicia. Pero sobre todo tiene media sanción, pedirle al Senado que no apruebe algo que descarga sobre la gente los problemas que genera el Gobierno”, remató el gobernador.
Fuente: Diagonales







