La Justicia halló evidencia en un cementerio local en el marco de una investigación por desaparición forzada de personas en democracia. El caso abre la puerta a nuevas causas similares, dado que hay más denuncias de hechos ocurridos entre los años 1980 y 1990, inclusive.
La Justicia Federal de Mendoza encontró en un cementerio de la capital los restos sin identificar de un bebé nacido hace cuarenta años y descubrió algo más sorprendente: tras el análisis genético y de una medallita que estaba junto al cuerpo se halló a la madre, quien está viva, y que había denunciado su desaparición tras parirlo en 1986. La investigación judicial sumó ahora nuevas incógnitas: quién separó a ese bebé de su mamá, cómo murió y por qué y cómo se lo ocultó todos estos años.
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De acuerdo con Clarín, la madre del bebé había dado a luz en el hospital Lagomaggiore de la capital mendocina en septiembre de 1986. Se trataba de un varón. Sin embargo, tras el parto no lo volvió a ver nunca más.
Según denunció entonces, las autoridades del nosocomio no se lo permitieron porque le decían que había muerto. Tampoco le habían permitido despedirse de su hijo ni le entregaron el cuerpo, que supuestamente iría a quedar “para su estudio”.
Décadas más tarde, la mujer obtuvo documentos que reforzaron sus sospechas de un secuestro, e incorporó su muestra genética al Banco de Huellas Genéticas de Mendoza.
En tanto, cuarenta años después, tras una investigación de la Justicia Federal de Mendoza, se hallaron los restos en la cripta 16 del cementerio de Mendoza capital junto a una medallita. La mujer, hoy viuda, indicó que le pertenecía y afirmó que se la había dejado a su hijito en la sala de partos del hospital durante el nacimiento.
El hallazgo se enmarcó por orden del Juzgado Federal 3 de Mendoza, a cargo del juez Marcelo Garnica, en una causa que instruye el fiscal Fernando Alcaraz, del Área de Transición de la Fiscalía Federal de Mendoza, que investiga la desaparición forzada de personas en democracia.
Los investigadores trabajaron este jueves en dos criptas del cementerio de la capital mendocina, la 15 y la 16, y en esta última fue donde se hallaron los restos.
Una de las primeras personas en enterarse del hallazgo fue la mujer que llevó primero el caso a la Justicia provincial, pero no tuvo resultados, por lo que luego, bajo la representación de los abogados Enoc Ortiz, Carlos Varela Álvarez y Milagro Baztan, la causa pasó al fuero federal.
Este caso, señalan los letrados, podría derivar en un Juicio por la Verdad, un proceso judicial por la presunta sustracción de un bebé recién nacido en democracia. La causa ya investiga la desaparición de otros niños en el mismo hospital en la misma época.
La investigación fue aceptada por la Justicia Federal en agosto de 2025, tras un prolongado camino en la Justicia provincial, que decantó en el archivo del caso. Pero se logró el desarchivo y llevar la denuncia al fuero federal bajo la figura de Juicio por la Verdad, un proceso judicial excepcional que, aún cuando los delitos estén prescriptos o no se logre identificar a los responsables, permite investigar para reconstruir los hechos, garantizar el derecho a la verdad de las víctimas y sentar precedentes institucionales.
La víctima buscará ahora establecer qué sucedió con el bebé luego de que fuera sustraído y cómo llegó hasta la cripta 16 del cementerio capitalino. En rigor, sus abogados presentaron pruebas documentales que plantean contradicciones notorias respecto de lo que continuó al robo del pequeño: los certificados de nacimiento y defunción comparten el mismo número de DNI, pero registran horas incompatibles, e incluso la criatura figura como fallecida antes de nacer.
Según los representantes legales, se trataría del primer caso en Mendoza en el que se investiga en el marco de un Juicio por la Verdad en democracia.
El dictamen inicial del fiscal Alcaraz indicó que los hechos denunciados pueden encuadrarse como los delitos de sustracción y ocultamiento de un menor, de alteración del estado civil y de falsedad ideológica de documento público.
A partir del hallazgo del cuerpo del bebé, será el juez Garnica quien determine cómo continúa la investigación, la cual escrutará en las autoridades, el plantel médico y otros empleados del hospital Lagomaggiore que trabajaron durante la década de 1980.
A su vez, el hallazgo y el impulso que le da a la investigación abre la puerta a nuevas causas similares, dado que hay más denuncias de hechos ocurridos entre los años 1980 y 1990, inclusive.
Uno de los ejes centrales del proceso judicial será determinar si los delitos están prescriptos. No obstante, aún si lo estuvieran, la figura del Juicio por la Verdad sostiene como herramienta de reparación simbólica y derecho a la memoria.
Fuente: Pagina 12







