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PAMI niega tratamiento a un enfermo de cáncer: “Bajé 10 kilos en dos meses, me estoy muriendo”

“Cuando vine acá la última vez pesaba 52 kilos. Ahora estoy pesando 43”: las palabras pertenecen a Gabriel García Verde, un jubilado que desde hace meses lucha por la atención y los medicamentos que necesita del PAMI. En Diagonales Stream, el hombre reveló que la obra social le niega el tratamiento y se ve obligado a salir a pedir en el subte para sobrevivir: “No tengo ni para comer. Me estoy muriendo de a poco”.

“Mirá, ¿qué te parece? Mirá mi bracito. Cuando vine acá la última vez pesaba 52 kilos. Ahora estoy pesando 43. ¿Lo ves? Me estoy muriendo de a poco”, contó el anciano entre sollozos. Se supone que su tratamiento está garantizado por PAMI, pero en la práctica Gabriel llegó a amotinarse para ser atendido. Dos meses después de aquella primera visita a Diagonales Stream, su situación solo ha empeorado.

No solo bajó casi 10 kilos en apenas dos meses, sino que la obra social continúa negándole la cobertura: “Me estoy muriendo de a poco. La última vez que fui al PAMI discutí por todo esto, me enojé muchísimo. Los médicos me dieron un medicamento oncológico que cuesta $98.000. ¿Qué pasó? El 15 de enero PAMI me tenía que renovar todos los tratamientos… Me los rechazó”.

Al abandono del Estado se le suman la enfermedad y su avanzada edad: “Antes iba a trabajar todos los días pero ya no me da más el cuerpo. Necesito ayuda porque no tengo ni para comprar comida, ¿qué comida? Todo lo que compro me lo tengo que licuar. No tengo ni para comer. Vivo en un hotelito en el Once, pago casi $800.000 por mes y no los tengo. Mis días son un desastre, vivo con angustia todos los días”.

«Necesito que alguien me ayude”, agregó Gabriel. Hasta ahora ha conseguido esa “ayuda” pidiendo a los pasajeros del subte, que no solo le entregaron dinero sino incluso la campera con la que llegó a la entrevista. Pero ni eso alcanza: “Tengo miedo de llegar a mi habitación y que me digan ‘te queremos mucho pero…’. Donde se me juntan 4 o 5 días de atraso son $200.000. Pido ayuda porque no doy más”.

Fuente: Diagonales

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