Los números de la morosidad afectan a aliados del Gobierno que acusan pasivos importantes. Ualá aqueja una mora de 43% en su negocio bancario y 63% de su formato de proveedor de servicios de pago (PSP). La irregularidad en préstamos de Mercado Pago llegó al 13,6%, el valor más alto desde que existen registros.
Lo que anticipaba el estudio del Programa de Capacitación y Estudios sobre Trabajo y Desarrollo (Cetyd) de la Universidad Nacional de San Martín, en el que se informaba que las paritarias de febrero otorgaron un aumento promedio del 0,6%, frente a una inflación que fue del 2,9%, es otro ladrillo en la pared de algo que se acumula mes tras mes: la incapacidad de las familias de hacer frente a los gastos cotidianos y, por consiguiente, la necesidad de acudir a nuevas formas de endeudamiento.
De esta urgencia, surge la alternativa de las billeteras digitales que suelen tener menor nivel de exigencia que los bancos tradicionales para acceder a créditos. Según la consultora Taquion, el sistema de crédito no bancario otorga financiamiento a más de 11 millones de personas, y ese grupo que creció un 34%.
Esto había sido un dato festejado por el Poder Ejecutivo, que aducía que se logró ampliar el acceso al crédito. Pero este cuadro “virtuoso” muestra su peor cara.

Se conoció que la morosidad superó el 40 % en el total de los casos de créditos otorgados. Y hay más: según la consultora 1986, las deudas de las familias se triplicaron el último año. Los créditos impagos en los bancos llegan casi al 10 %.
Pero hay más alarmas aun en el sector finetch, políticamente más amigable con el gobierno nacional. Son los principales beneficiarios de los subsidios del Estado por pertenecer al régimen de Promoción del Conocimiento y en 2025 se llevaron $195.000 por exenciones impositivas.
Entre estas entidades y otras nucleadas bajo el término proveedores no financieros de crédito la morosidad oscila entre un 22 y un 27%. El caso más extremo es el de Ualá, el “unicornio”, que tiene como CEO a uno de los predilectos de LLA, Pierpaolo Barbieri, que tiene más de 7 millones de clientes.

Los números de Ualá son elocuentes: tiene una mora de 43% en su negocio bancario y además un 63% de su formato de proveedor de servicios de pago (PSP). Desde la empresa aducen que esa PSP tiene clientes residuales, pero se estima que, quitando esas distorsiones, las deudas llegarían al 17 %.
Marcos Galperin es otro actor principal de este problema que sigue escalando. Su fintech de Mercado Pago tiene más de 25 millones de clientes y cuenta con el 80 % de los depósitos en billeteras.
Según el Instituto Argentina Grande, el porcentaje de préstamos en situación irregular de la billetera de Galperin llegó al 13,6 % en diciembre del año pasado, que es el valor más alto desde que existen registros. En su último balance que mide de forma regional, la entidad asegura que su situación de mora mejoró hasta un 4,4 %. Pero no se desagrega por país.
Mercado Pago, junto a Naranja X, acaparan el 60% de los préstamos totales de las fintech, según indicó 1816. La compañía propiedad del Banco Galicia, tampoco zafa de la malaria. Informó fuertes pérdidas en el cuarto trimestre del año pasado y un crecimiento potente de la morosidad: del 11,7% al 13,2%.
Fuente: Diagonales







