Semana repleta de quinchos que tuvieron al presidente Javier Milei en el centro de la escena. El Presidente llegó a distintos foros como el Council of the Americas del Hotel Alvear, la Expo Real Estate del Hotel Hilton, la Cena de Camaradería de las Fuerzas Armadas o una presentación en el exCCK ligada a novedades en materia judicial.
Con pasos de rockstar, el Presidente calma a los empresarios que piden liberar el cepo y devaluar, y les avisa que para eso tendrán que esperar. Los hombres de negocios valoran el mejor clima de negocios de la era libertaria, y quieren más. Pero el Presidente prefiere sostener la baja de la inflación antes que liberar todos los controles. Entre tanto, usufructúa el escándalo de Alberto Fernández y se refugia en retóricas que dan ternura: simpáticos cachorros que llegan a la Rosada (celos de Conan, desde el Más Allá) y los piquitos público con Yuyito González, su nueva novia, quien también cantó décadas atrás el clásico «Saca la mano, Antonio», como las anteriores parteneires de Milei.
En Council el aplausómetro se fue diluyendo a medida que avanzaba en su discurso de pretendida erudicción, y algunos asistentes se retiraron antes de tiempo. Repartió elogios casi por igual a Luis Caputo y a Federico Sturzenegger, sentados en primera fila, para que ninguno se sienta menoscabado. Repitió libreto en la Expo Real Estate, donde también era esperado Jorge Macri, quien avanza con un nuevo Código Urbanístico para la Ciudad.
Un país con el 55% de pobreza es superada por los perros de la Rosada
“Bienvenido, Thor! Fin”. Con ese mensaje en su cuenta de X, el vocero presidencial, Manuel Adorni, anunció la llegada de un nuevo miembro a la Casa Rosada. La publicación está acompañada por dos imágenes: una selfie del funcionario con el can y otra en donde se lo ve junto a Karina Milei.
La flamante mascota presidencial es un perro de raza Boyero de Berna que acompaña a la funcionaria en su despacho “para que no se quede solo porque es un cachorro” explican en Presidencia. Parece que la cuota de dulzura de Karina terminó ahí. La hermana del Presidente no invitó a Victoria Villarruel al acto de entrega de despachos y sables que tuvo lugar el viernes en el Ministerio de Defensa.
La Vicepresidenta devolvió el golpe. A pesar de la tensión por los salarios en las universidades, compartió en redes su felicidad como egresada de la Universidad Tecnológica Nacional. “Orgullosa egresada de la universidad pública”, publicó en sus redes sociales mojándole la oreja a Milei.
La expectativa, sin embargo, estaba puesta en que el Presidente realizara anuncios sectoriales, un hecho que concretamente no ocurrió. En cambio, Milei hizo una defensa de su política económica y repasó la hoja de ruta futura, asegurando que «está garantizado el roll over de la deuda para parte del año que viene». También enfatizó la importancia del proyecto de Presupuesto 2025 «a prueba de cambios macroeconómicos». El mandatario llegó cerca de las 18 y fue recibido como un rockstar, rememorando los días frenéticos de la campaña. Incluso subió al escenario frente abriéndose paso entre un mar de pantallas que lo filmaban.
Antes, a la espera del desembarco del León, mientras decenas de personas zigzagueaban entre los stands, un empresario inmobiliario sintetizó con agudeza el clima de época: «No se sabe adónde vamos, pero por lo menos es mejor que lo anterior».
Por otra parte,si la intención fue aislar a quien encarna “la voz de la familia militar” de la devaluada Cena de Camaradería de las Fuerzas Armadas que se llevó a cabo en el salón Belgrano del ministerio de Defensa, no resultó.
Victoria Villarruel fue “desinvitada” por Karina Milei, aunque altas fuentes de la Armada -organizadora del encuentro- juraron que sí la hubo. Pero la vice, de todos modos, ganó más adhesiones en los uniformados que se identificaron con el destrato que ellos también recibieron.
La tradicional Cena de Camaradería de las Fuerzas Armadas es un evento anual que reúne al Comandante en Jefe, el presidente de la Nación, máxima autoridad militar, con sus fuerzas. El Presidente dio un discurso a posteriori de un acto de entrega de sables a oficiales recientemente ascendidos, luego se retiró con el staff: su hermana Karina, Guillermo Francos, Lilia Lemoine y Manuel Adorni. Quedaron al ágape sólo el ministro Luis Petri y el diputado Ricardo López Murphy y, por algunos minutos, Lemoine.
Igual hubo data circulante entre bandejeos “de parado” con pinchos caprese con emulsión de aceto balsámico, shots de pera caramelizada con nubes de roquefort, fingers de miga blanca y negra surtidas, minicroissant de pavita, chips de jamón crudo tomate y rúcula, una mesa de quesos y fiambres y luego se pasó a la recepción caliente, minibrochettes de salchicha de campo y tomate confitado, empanadas de copetín, tatin de tomate baby con emulsión de albahaca, mini fatay al limonetto y la infaltable pata de ternera flambeada y fileteada a la vista con pancitos saborizados y variedad de dips.
La alianza militar con los Estados Unidos y los preparativos para la membresía del país en calidad de socio global de la OTAN requieren, entre otros temas sensibles, contar con redes y sistemas de comunicaciones seguros. A través de un entendimiento bilateral, el embajador Marc Stanley comunicó al ministro Petri la designación de un experto en ciberseguridad, Vicente Santiago, contratado por el Departamento de Estado para cooperación con Defensa. La cuestión tiene asidero, hay registro de hackeos. Por caso, en 2021 hubo robo digital de la base de datos de IOSFA, la obra social de los militares, información sobre un total de 1.193.316 uniformados y empleados de diversas agencias de defensa nacional. En 2022, otro ciberataque al Estado Mayor Conjunto por el tipo de virus llamado ransomware infectó más de 50 computadoras de la red.
La conversación derivó hacia otro asunto de inteligencia de señales (Sigint, acrónimo ingles de signals intelligence). El radar satelital instalado en Ushuaia por la firma de origen británico LeoLabs. La controversia sobre cómo salir sin daño político para ordenar el retiro del equipo o permitir que continúe en operación preocupa al Gobierno.
«Heredamos el conflicto por desmanejos de Gustavo Melella y el gobierno de Alberto Fernández», mencionaba un mando castrense. Petri aún no contestó una nota de Melella que pedía instrucciones ante una presentación de la firma LeoLAbs que se había registrado con participación británica y que ahora volvió al ataque reemplazando aquella con dos firmas radicadas en el estado de Delaware, Estados Unidos. Impecable salvoconducto estadounidense que cae justo con el alineamiento del país en materia militar.
La visión que prevalece es tratar de aprovechar la información detectada (tránsito de objetos en órbita baja) y los datos. Una posición negociadora sugiere conceder a cambio de flexibilizar el veto inglés a equipamiento militar. Otra más rigurosa apunta a no dar permiso al radar satelital, puesto que otorgaría una capacidad militar a Gran Bretaña en suelo argentino que hasta ahora no tiene.
Fuente: AF







