El ministro de Finanzas calificó a Reino Unido como «un país conquistado por el islam radical». Ben Gvir pidió imponerles sanciones por la ocupación de las islas.
Dos ministros poderos de Benjamin Netanyahu le exigieron al Reino Unido que devuelva las Malvinas a la Argentina y amenazan con expulsar al embajador británico de Israel, furiosos con el gobierno británico del laborista Andy Burnham, que anunció que prohibirá comerciar con los territorios de Cisjordania ocupados por colonos israelíes.
Los ministros del ala de ultraderecha del gobierno israelí están furiosos por las sanciones con las que amenazaron los británicos a Israel por la construcción de asentamientos o colonias en las zonas ocupadas por Israel en Cosjordania, una ocupación que rechaza la ONU y el derecho internacional.
Bezalel Smotrich, el ministro de Finanzas de Israel, exigió que el embajador del Reino Unido abandone el país esta misma noche.
«No seremos un escape pisoteado de un gobierno antisemita, en un país conquistado por el islam radical, que intenta salvarse de un colapso económico y social mediante el ataque a los judíos y al Estado de Israel», dijo Smotrich, líder del Partido Sionista Religioso de extrema derecha. «El Mandato Británico en la Tierra de Israel ha terminado», remató el ministro de Finanzas.
En tanto que el ministro de Seguridad Nacional de Israel, Itamar Ben Gvir, le pidió a Netanyahu, «reconocer la soberanía de Argentina sobre las Islas Malvinas» e «imponer sanciones a Gran Bretaña mientras la ocupación continúa».
«Es hora de que el Estado de Israel reconozca públicamente que las Islas Malvinas son territorio argentino ocupado, que los británicos le roban violentamente al pueblo argentino. Los británicos no solo se conforman con ocupar el territorio, sino que también realizan allí perforaciones petroleras y le roban el dinero al pueblo argentino. Le hago un llamado al primer ministro Benjamín Netanyahu a reconocer la soberanía de Argentina sobre las Islas Malvinas y a imponer sanciones a Gran Bretaña mientras la ocupación continúe», fue el contundente mensaje de Gvir en X, en el que copió a Netanyahu.
Ben Gvir es el líder de Otsmá Yehudit (Poder Judío), un partido ultra religioso, pro asentamientos en Cisjordania. El propio Gvir es colono. Su partido es más chico que el de Netanyahu (Likud, el partido tradicional de la derecha israelí), pero es una pieza clave ne la mayoría que construyó el primer ministro para mantenerse en el poder.
Como ministro de Seguridad, Ben Gvir maneja la policía y busca aumentar su poder en los territorios ocupados.

Milei con Netanyahu en la Knéset, el parlamento israelí.
Que dos de los ministros de la derecha religiosa israelí haya apelado a la causa Malvinas, con un profundo desprecio hacia el Reino Unido no es casual. Hay sectores de la derecha israelí que son anti británicos desde que Reino Unido administró el mandato de Palestina hasta 1947, cuando se creó el Estado de Israel.
Yair Netanyahu, el hijo del primer ministro, también reconoció a las Malvinas como territorio argentino.
Javier Milei se subió a la causa Malvinas luego de las amenazas que deslizó Donald Trump contra el Reino Unido, cuando en una conferencia de prensa aceptó que podría revisar el apoyo a la soberanía británica sobre las islas, molesto porque el Reino Unido no lo quiso acompañar en su aventura en el Medio Oriente contra Irán.
Ahora, Israel comparte la decepción de Trump con el gobierno del Reino Unido por sus propias razones. La decisión del primer ministro Andy Burnham de inclinar la balanza hacia la posición palestina de la solución de «Dos Estados» y llevar al terreno de las sanciones económicas las críticas al gobierno de Netanyahu, terminaron de descarrilar la relación con el gobierno israelí, que encontró en el tema de Malvinas una manera muy concreta de acusar de colonialistas a quienes los critican por avanzar con los asentamientos.
Fuente: LPO







