El Presidente ratificó al actual Jefe de Gabinete, que se sigue llevando las marcas por los ingresos que deberá demostrar su patrimonio ante la Oficina Anticorrupción. Hay más fiesta “libertaria”: créditos del Banco Nación en el Congreso, con un Menem involucrado, y en la SIDE. Embajadores y jerarcas en el área de Salud, con ingresos colosales.
La fiesta en el Estado “libertario” es cosa seria. Si Javier Milei había asumido en diciembre del 2023 con un discurso inaugural en el que enunciaba una de sus frases de cabecera “No hay plata”, no se refería al jefe de Gabinete Mnauel Adorni, que multiplicó por diez veces su patrimonio en los últimos doces meses en la función pública.
Este mensaje de ajuste tampoco iba dirigido al resto del entramado de funcionarios propios, aliados circunstanciales y burócratas de carrera que se acomodaron ante el cambio de viento político que llegaba con La Libertad Avanza (LLA) en el poder.
Para todos ellos, “la casta está en orden”. Eso queda más que claro si se ve cómo fueron engordando los bolsillos de los funcionarios del Poder Ejecutivo, de los diputados y senadores, y de los altos directivos de las empresas públicas, como se reseñó aquí en detalle.
El trato “diferencial” entre los distintos estamentos de la clase política y el ala de tecnócratas que responden a la Casa Rosada se completa con los datos que fueron recopilados por el sitio ¿Cuánto deben?, creado por el programador Andrés Snitcofsky.
Los otros Adorni: la “casta” dentro de las empresas públicas que sigue de fiesta
Una de las posibles salidas del por ahora jefe de Gabinete sería la de renunciar y quedarse con su cargo en el directorio de YPF. 80 millones de razones para recalar allí, que se suman al despilfarro en otras empresas de la administración pública.
A partir de esta herramienta que permite rastrear la evolución mensual de las deudas de figuras públicas con datos de la Central de Deudores del BCRA, se dio a conocer que del total de préstamos, el 90 % de los créditos hipotecarios los otorgó el Banco Nación (BN). En concreto, 34 de los 50 créditos más importantes del Nación se lo quedaron los funcionarios y legisladores «libertarios».
A pesar de que varios integrantes del Ministerio de Economía que encabeza Luis Caputo repiten una y otra vez la necesidad de privatizar el BN, la entidad pública se convirtió en la fuente de préstamos millonarios para estos funcionarios.
Se registró que Felipe Núñez, director del Banco de Inversión y Comercio Exterior (BICE) y asesor del ministro Caputo, contrajo una deuda inicial de $373.000.000 (unos US$315.000) desde febrero de 2025, que se va actualizando. Lo propio hizo Federico Furiase, exdirector del BCRA y actual secretario de Finanzas, con un pasivo de $367.059.000 (US$280.787) desde agosto de 2025. El director del Central Pedro Inchauspe, accedió a un crédito por $510.654.000 (US$345.492) desde diciembre de ese año.
A ellos se suman Juan Pablo Carreira (“Juan Doe” en la red social X), director nacional de Comunicación Digital y hombre a cargo de la Oficina de Respuesta Oficial, que tiene un crédito por $112.948.000 (US$76.417); a Emiliano José Mongilardi, director de YPF, que tomó $309.507.000 (US$207.766); y, los diputados “libertarios” Santiago Santurio, Alejandro Bongiovanni, Lorena Villaverde, Mariana Frías, Alejandro Carranco.

Con la tuya: Fernando Iglesias recorre el mundo con suculentos salarios en dólares, sin experiencia como diplomático.
También se incluye Mariano Campero, otrora radical “con peluca”, que se pasó de bando tras convertirse en uno de los héroes por blindar el veto presidencial a los aumentos jubilatorios.
Se trata de una lista de beneficiados VIP que por su pertenencia a la nueva “casta” podrían equiparar sus condiciones diferenciales, como ocurre en muchas entidades bancarias del país, con los de un empleado público.
Lo que alimenta las sospechas de la idoneidad en los análisis crediticios es que se trata de funcionarios con cargos políticos, todos del Gobierno o aliados, que por definición de sus puestos tienen menor estabilidad laboral.
Dentro de los argumentos que menciona el BN en un comunicado es que ninguno de los casos explicitados representó una «excepción» a la regla y que hubo una trazabilidad normal de los créditos hipotecarios.
Plantearon que el «scoring” para otorgar el crédito, según los ingresos del solicitante, que puede presentarse con otras personas que ofician de codeudoras, fueron los indicados en todos los casos.

Mario Gutierrez, gerente de la Superintendencia de Salud, denunciado por haber aumentado 30 veces su patrimonio desde que está en el cargo.
Pero el caso de un Menem, otro más en la tumultuosa historia argentina, y que aparece en este polémico listado merece un párrafo aparte.
Federico Sharif Menem, sobrino de Lule y Martín Menem, recibió un crédito hipotecario por $357 millones, con un sueldo como director general de la Secretaría Privada de la Presidencia de la Cámara de Diputados que oscila los $3 millones.
El joven riojano de 24 años, nexo de LLA con el sector juvenil del espacio y que maneja las contrataciones en la Cámara baja, además, no tenía antecedentes de otro empleo registrado previo. Para acceder al crédito, Shariff necesita $7.348.367 y sumando los ingresos netos de sus codeudores deben juntar $14.696.734.
NO SOLO ES EL BANCO NACIÓN
El desconcierto por el despilfarro en el gasto del Estado “libertario” trasciende a los funcionarios de la gestión diaria del Gobierno en su política interna y de los miembros del Parlamento.
Las miradas también se posan en los gastos en el ámbito de la Cancillería, que tiene como antecedente inmediato la adjudicación directa por los más de $114 millones que el Ministerio de Relaciones Exteriores otorgó a la Asociación Argentina de Cultura Inglesa (AACI), dirigida por María Josefina Rouillet, esposa del ministro desregulador Federico Sturzenegger.
Los ingresos de los embajadores argentinos en el exterior generan resquemor en un país con un Salario Mínimo, Vital y Móvil (SMVM) de $352.400 en marzo y jubilaciones mínimas que, con bono de $70.000 incluido y congelado hace más de dos años, llega a $450.000.
El caso más emblemático de la contradicción “libertaria” es la del embajador designado en Bélgica, Fernando Iglesias. Históricamente crítico del gasto del Estado durante el peronismo, el profesor de vóley y exdiputado nacional cobra un sueldo de U$S14.000 dólares mensuales, con casa, auto, chofer, viáticos y hasta la comida.
Poco importó que en el pasado Javier Milei tildara de «parásito hijo de puta» y «pedazo de mierda» a un Iglesias que señalaba como “nazi” al actual presidente. De hecho, el Poder Ejecutivo sigue sin aclarar si Iglesias, que también es representante diplomático de Argentina ante la Unión Europea y no contaba con ninguna experiencia previa en el área, cobra doble salario por ambas tareas.

Por último y no menos importante, la Superintendencia de Salud de Servicios de Salud (SSS) también pasa bajo el radar de los funcionarios flojos de papeles.
Es el caso de Mario Gutiérrez, actual gerente de la Superintendencia, el organismo clave para la regulación de obras sociales y prepagas, que depende de la cartera sanitaria que dirige el silencioso Mario Lugones.
En la denuncia que presentó ATE se sostiene que el gerente no tiene respaldo documental para justificar, entre otros movimientos, consumos de su tarjeta de crédito por un monto de 60 millones de pesos. Se le endilga a Gutiérrez, además, que figura como deudor tipo 1 ante el Banco Central.
Desde el sindicato denuncian el vaciamiento sistemático del organismo, con amenazas de despidos, recortes presupuestarios y aplicación de sanciones.
Tiene lógica con el mantra “libertario”. Para todos los restantes seres humanos que habitan la Argentina, todos aquellos que no son funcionarios, ni legisladores ni diplomáticos amigos de LLA, se mantiene el ajuste al extremo.
La plata que no aparece para muchos, se la quedan otros pocos.
Fuente: Diagonales







