Jubilados, trabajadores y familias contaron cómo las deudas impactan en su alimentación, vivienda y economía diaria.
La Marcha de los Endeudados llegó este jueves al Ministerio de Economía con un reclamo que expone el impacto de la crisis sobre los hogares argentinos. Familias que tienen atrasos en préstamos, tarjetas y créditos aseguran que recurren al endeudamiento para cubrir gastos básicos, mientras cuestionan el aumento de los servicios, los salarios que quedaron rezagados, los despidos, las tasas de interés y la falta de respuestas del Gobierno.
Desde las 14, organizaciones sociales y sindicales se concentraron para llevar el reclamo a Hipólito Yrigoyen 250. Entre los dirigentes presentes estuvieron referentes de la CGT, aunque cerca de las 15 los principales líderes de la central sindical ya se habían retirado de la movilización.
El reclamo se apoya en un deterioro que también aparece en los datos oficiales. Según cifras del Banco Central, la morosidad de los hogares en préstamos llegó al 12,7% en junio de 2026, frente al 2,5% registrado en octubre de 2024. Además, unas 5,8 millones de personas acumulan atrasos superiores a 90 días.
Marcha de los Endeudados: los testimonios de la calle
Durante la movilización, los testimonios expusieron el impacto cotidiano del endeudamiento. Un jubilado de 72 años contó que tuvo que vender una propiedad para afrontar sus compromisos. “Con las cuotas que tengo que pagar de las deudas, no puedo vivir”, relató.
Otra mujer, de 60 años y docente, habló entre lágrimas sobre su situación. Dijo que atraviesa un fuerte endeudamiento, que tiene una hija con discapacidad y que el trámite para jubilarse se demora mientras enfrenta dificultades laborales y económicas.
También una mujer de unos 70 años aseguró que lleva un año sin pagar sus deudas. “No tengo para comer”, sostuvo, al describir una situación que, según relató, la dejó desesperada y sin saber cómo continuar.
Una jubilada contó que cobra la mínima y que el día que recibe el dinero, prácticamente todo se destina al pago de sus deudas. Señaló que pidió créditos para comprar comida y que mantiene una deuda de $1,7 millones con Mercado Pago. También explicó que redujo su alimentación a fideos y arroz porque no puede comprar frutas y verduras.
Reclamo de las PyMEs
La protesta también incorporó el reclamo del sector empresario. Diego Ojeda, presidente de Empresarios Nacionales (ENAC), afirmó: “Estamos tratando de visibilizar la problemática: cerraron 30 mil pymes y sabemos que van a cerrar unas 40 o 50 mil más”.
Desde las pequeñas y medianas empresas reclaman medidas ante la caída del consumo, el aumento de los costos y las dificultades para sostener la actividad. También plantean la necesidad de una Ley de Emergencia para el sector.
El conflicto tiene además una dimensión política. Javier Milei rechazó la posibilidad de una asistencia estatal para los deudores y sostuvo que se trata de una relación entre privados. El ministro de Economía, Luis Caputo, mantuvo una posición similar.
La discusión también llegó al Congreso, donde hay cerca de 30 iniciativas vinculadas con el endeudamiento familiar. Los proyectos contemplan alternativas como refinanciaciones, quitas de intereses y mecanismos de asistencia para quienes no pueden afrontar sus obligaciones. Sin embargo, el oficialismo se mantiene en contra de avanzar con su tratamiento.
Fuente: Diagonales







