A la espera de la cuarta Marcha Federal, el Ejecutivo nacional y la administración porteña desplegaron una gran cantidad de fuerzas de seguridad alrededor de Plaza de Mayo y Casa Rosada.

A partir de las 14 horas de este martes se espera que comiencen las primeras concentraciones cerca de Plaza de Mayo para dar inicio a la cuarta Marcha Federal Universitaria, cuyo acto central será a las 17 horas frente a Casa Rosada. La movilización se replicará en todo el país, pero tendrá su epicentro en la ciudad de Buenos Aires con un mensaje claro y directo al Gobierno nacional: que aplique la Ley de Financiamiento Universitario sancionada por el Congreso de la Nación. Sin embargo, la primera respuesta de la administración libertaria fue intentar deslegitimar la protesta y amenzar con la aplicación del protocolo antipiquetes.
Horas antes de la movilización, el subsecretario de Políticas Universitarias de Javier Milei, Alejandro Álvarez, aseguró que la marcha «es un acto opositor» y aseguró que las universidades «están controladas por dos corporaciones: la corporación política, mayoritariamente del radicalismo, y la corporación sindical, mayoritariamente peronista».
De esta manera, el Gobierno pretende deslegitimar la movilización que promete ser masiva en todo el país. No contentos con ello, desde el Ejecutivo amenazaron con aplicar el protocolo antipiquetes para «garantizar la libre circulación».
Desde temprano, tanto el Gobierno nacional como el Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires desplegaron un fuerte operativo de seguridad en los alrededores de Casa Rosada y los accesos a Plaza de Mayo.
Desde el Ministerio de Seguridad, a cargo de Alejandra Monteoliva, adelantaron a TN que su intención es aplicar el protocolo antipiquetes, con el fin de permitir la circulación vehicular en el centro de la Ciudad.
Sin embargo, cabe recordar que en las tres ediciones anteriores de la Marcha Federal fue imposible aplicar el protocolo antipiquetes debido a la masividad de la convocatoria.
Fuente: Diagonales






