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¡Que Diferencia!…: La economía de Lula vs. la economía de Milei

El líder del PT brasileño metió un batazo histórico, dio vuelta por primera vez un balotaje y será presidente por cuarta vez. Junto a una campaña quirúrgica, la gestión económica fue una de las claves de su victoria. El contraste con la debacle de Milei.

Lula da Silva se ganó un lugar en la historia grande de Latinoamérica y el mundo. A sus 80 años, resultó electo una vez más presidente de Brasil y el próximo 5 de enero comenzará su cuarto mandato. La militancia del PT brasileño y un trabajo profesional en el territorio digital comandado por André Janones fueron claves determinantes de la remontada histórica de este domingo. 

Pero si se presta atención a la economía brasilera, allí también aparecen claves para analizar por qué el pueblo del país más grande de la región volvió a optar por Lula frente a la opción conservadora de Bolsonaro. Esos números contrastan fuertemente con el declive permanente de la economía de Javier Milei, el presidente argentino que prometió crecimiento con o sin dinero y hoy naufraga en una nueva recesión económica.

En materia de actividad, la economía de Brasil lleva seis años consecutivos creciendo. Los últimos dos años de Jair Bolsonaro creció entre el 4,8% y el 3%. Ya en el tercer mandato de Lula, entre el 2023 y la actualidad las tasas anuales se incrementaron entre un 3,4% y un 2%, según informó el investigador Daniel Schteingart.

El contraste con la Argentina de Milei es evidente. En 2024, luego de una fuerte devaluación y el inicio de un período de ajuste permanente, la actividad económica cayó un 1,7% según números del Indec. En 2025, sobre la base de esa caída, hubo una recuperación del 4,4%. Sin embargo, 2026 volvió a trazar un escenario negativo: a la espera de los datos oficiales de septiembre, la economía argentina se encuentra en una recesión que llevó  recortar fuertemente los pronósticos de crecimiento: a principios de año eran del 5% y ahora se estima menos un 1% para el cierre de este 2026.

En términos de generación de puestos de trabajo, Lula también contrasta fuertemente con Milei. En Brasil el desempleo pasó de un 8% en 2023 a un 5,3% en la actualidad, marcando los niveles mínimos de los que se tenga registro. A la inversa, Milei recibió una Argentina con un desempleo del 5,7%, también uno de los niveles más bajos registrados. El presidente libertario que se declaró experto en crecimiento económico llevó ese indicador al 7,9% en el segundo trimestre del 2026. Esto se traduce en que unas 520.600 personas perdieron su empleo desde la llegada de Milei.

Daniel Schteingart también informó que la calidad del empleo mejoró en Brasil en los últimos tiempos. «La calidad del empleo, después de deteriorarse entre 2014-2021 (período con muchas recesiones), volvió a mejorar. El empleo asalariado privado formal creció por encima del resto de los empleos y ganó peso en el total», tuiteó el investigador. Otra vez a la inversa, Milei llevó la informalidad laboral del 41,5% al 45%, un nuevo récord para la economía argentina.

La crisis de ingresos que sufren hoy los argentinos contrasta fuertemente con el escenario brasileño. Con sectores fuertemente golpeados, como los salarios públicos o del sistema científico y universitario que se encuentran más de 20% debajo de sus niveles de fines de 2023, el promedio de la caída de los salarios es del 8,2% real. po su parte, las jubilaciones cayeron casi un 10% en términos reales debido al congelamiento del bono. Lula, por su parte, hizo crecer los salarios brasileños un 17% durante su tercer mandato.

La pobreza en Brasil también bajó a mínimos históricos. El último dato consolidado corresponde a 2024 y mostró una pobreza del 23,1%, nivel desde el cuál habría seguido descendiendo en los últimos años. En Argentina, la mega devaluación de 2023 llevó la pobreza del 41% de fines de ese año al 54% en el primer semestre de 2024. Luego, el registro estadístico tuvo subas y bajas hasta ubicarse en el 32,3%. Sin embargo, el sistema de medición quedó fuertemente cuestionado a partir de que toma una canasta de consumos en la que no se pondera suficientemente los brutales aumentos de las tarifas de servicios públicos que permitió el Gobierno estos años.

A pesar de toda su diatriba libertaria y anti comunista para atacar a Lula, lo cierto es que Milei falla en lo que debería ser su fuerte: los números de su modelo económico. Mientras Brasil crece, aumenta el empleo y los salarios, el presidente argentino destruye la actividad, aumenta el desempleo y somete a los argentinos a sobreexplotarse laboralmente para llegar a fin de mes en un contexto de salarios de miseria. 

Fuente: Diagonales

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